El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, participó este jueves de una movilización en la Plaza del Congreso contra el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada y se refirió al retiro del capítulo que modificaba la ley de Tierras.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, participó este jueves de una movilización en la Plaza del Congreso en contra del proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada. Durante su intervención, se refirió a la decisión del Gobierno nacional de retirar el capítulo que modificaba la ley de Tierras.
“Se logró algo central: que el Gobierno nacional desestime la locura y la insensatez del capítulo de la ley sobre la venta de las tierras rurales a capitales extranjeros”, sostuvo Kicillof durante la concentración. El mandatario provincial consideró que la decisión del Ejecutivo representa un avance, pero aseguró que no implica un cambio en la orientación del Gobierno. “No van a dejar de insistir: estamos ante un Gobierno que quiere vender nuestro territorio y partir nuestra patria en pedacitos”, afirmó.
Kicillof estuvo acompañado por el ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, Andrés Larroque; el diputado provincial Mariano Cascallares y el intendente de Villa Gesell, Gustavo Barrera. La protesta también reunió a distintos sectores del peronismo, entre ellos el Movimiento Derecho al Futuro, La Cámpora, la Liga de Intendentes Peronistas y representantes del Frente Renovador.
El gobernador también rechazó los demás apartados del proyecto que continuaron bajo tratamiento en el Congreso. “Los otros capítulos de esta ley también son nefastos”, señaló. En ese sentido, destacó la conformación de un frente amplio contra la iniciativa del oficialismo. “Es importante que, en este momento en el que el Gobierno pensaba que se iba a llevar puesto todo por enésima vez, haya una reacción transversal junto a muchos sectores que ya se han dado cuenta de cuál es el proyecto de fondo”, planteó.
Durante su intervención, Kicillof también se refirió al presidente Javier Milei y aseguró que el mandatario dejó de representar una figura ajena a la política tradicional. “A Milei se le cayó la careta de outsider: como un representante de los poderes más concentrados, está rodeado de lo peor de la casta y defiende intereses extranjeros que nada tienen que ver con nuestro país”, expresó.
Además, cuestionó el alineamiento internacional adoptado por la Casa Rosada y vinculó esa posición con el deterioro de la relación bilateral con Brasil. “El Presidente ha subordinado nuestra política exterior a la de Estados Unidos e Israel. Es por eso que ahora se está peleando con Brasil, nuestro principal socio comercial”, afirmó. “Si realmente pensara en lo mejor para nuestro país, se daría cuenta de que no podemos pelearnos con nuestros vecinos y nuestra región”, agregó.
Por último, apuntó contra el vínculo de Milei con el presidente estadounidense, Donald Trump, y sostuvo que las decisiones del Gobierno responden a una estrategia regional. “Hace cosas absurdas por seguir las órdenes de Trump, que encabeza un proyecto para que la ultraderecha se quede con nuestro continente”, concluyó.
