La cantante Mariana Ochoa, exintegrante de OV7, se convirtió el domingo 2 de agosto en la primera eliminada de la cuarta temporada del reality de Televisa, tras perder la silla giratoria frente a Luis Chaparro. Un día después, en la postgala, Ochoa habló sobre lo que vivió dentro de la casa.
La cantante Mariana Ochoa, exintegrante de OV7, se convirtió el domingo 2 de agosto en la primera eliminada de la cuarta temporada del reality de Televisa, tras perder la silla giratoria frente a Luis Chaparro. Un día después, en la postgala, Ochoa habló sobre lo que vivió dentro de la casa.
Ochoa reconoció que sus seguidores confiaron demasiado en su trayectoria y que ella misma entró distraída por un problema de salud que no reveló durante su estancia. “Mis seguidores se confiaron porque sentían que mi trayectoria es fuerte. Y la segunda, que yo entro un poco distraída”, declaró. Según ella, no logró conectar del todo hasta el cuarto día, justo después de las nominaciones.
“No lo dije en su momento pero por un tema de salud que me surgió en último momento y empecé a conectar como hasta el cuarto día, justo después de que dimos las nominaciones”, declaró.
“Sentí envidia”: la cantante señala a dos compañeras
La exvocalista de OV7 fue directa al hablar de las fracturas dentro del grupo femenino. Dijo haber conectado con la mayoría de los habitantes —incluidos Ese Pérez, con quien describió una “súper química”, y Luis, con quien tuvo conversaciones sobre familia y vida personal— pero señaló a dos compañeras en particular. “Con las únicas dos que no conecté fue con Brianda y con Aranza, que fueron justo las que me nominaron”, afirmó.
La cantante explicó esa distancia. “Siempre, no sé por qué entre las chicas nos tiramos envidia. Sentí envidia. Esa es la verdad”, dijo ante las cámaras de la postgala.
En cuanto a Yanet, la otra nominada que sobrevivió la eliminación, Ochoa reconoció que también le faltó convivencia, aunque le dio crédito por su trabajo en la casa. “Ella sí se sentaba en el maquillador y ahí estaba todo el día. Sí ayudó con todas sus labores, que de entrada limpiar el baño no es fácil. Nunca se quejó. Pero platicó poco”, señaló.
La sorpresa de Fede y el papel del público
Durante la postgala, Mariana también se enteró de algo que desconocía por completo: Fede Vigevani, uno de los habitantes con quien aseguró haber conectado, no es un competidor. Es un participante especial que cumple misiones dentro de la casa por instrucción del público y de la Jefa, sin nominar ni competir. La revelación la dejó visiblemente sorprendida. “¿Está ahí adentro para hacernos travesuras?”, preguntó entre risas.
Uno de esos encargos fue hacer desaparecer todo el papel de baño la primera noche. Ochoa, que no lo sabía, confirmó que el hecho sí llamó su atención en su momento.
Sus compañeros dentro de la casa la despidieron con nostalgia
Las reacciones de los habitantes que permanecen en la competencia mostraron que la salida de Ochoa fue inesperada para casi todos. Varios coincidieron en que pensaban que sería Memo o Luis quien abandonaría el juego esa noche.
Masad expresó su tristeza con palabras sencillas y directas: “El primer día en esta casa, yo triste, te lo juro”. Yahir la despidió con un “Mariana se portó a la altura”. Una de las participantes que compartía mañanas con ella en la cocina también lamentó su partida: “¿Con quién voy a platicar y hacer de comer?”, expresó Cynthia Klitbo.
Mariana Ochoa ya piensa en lo que sigue
Lejos de detenerse en la derrota, la cantante ya tiene la mirada puesta en sus próximos proyectos. En la postgala con Wendy Guevara, declaró: “Si estoy acá afuera tal vez es porque quieren verme cantando, retomaré mis ensayos para mi concierto”.
Con su salida, La Casa de los Famosos México repite un patrón que se ha mantenido desde la primera temporada: en las cuatro ediciones del reality, la primera en abandonar la competencia siempre ha sido una mujer.
