Una demanda presentada por la ACLU y abogados privados incluye grabaciones y mensajes que muestran el uso de insultos raciales por parte de agentes del ICE durante redadas en Los Ángeles en 2025. La medida cautelar busca prohibir detenciones basadas en perfiles raciales.
Una demanda presentada ante un tribunal federal incluye grabaciones de cámaras corporales, mensajes de texto y documentos judiciales que, según la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) y abogados privados, demuestran que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) utilizaron insultos raciales durante redadas realizadas en Los Ángeles, California, en 2025. La demanda solicita una medida cautelar para prohibir detenciones basadas en perfiles raciales.
De acuerdo con la información publicada por CalMatters, los agentes habrían empleado términos como “mojado” y “tonks” para referirse a migrantes sin estatus legal. El término “tonks” es descrito en el informe como un insulto usado por agentes de la Patrulla Fronteriza, relacionado con el sonido que produce un objeto pesado al golpear el cráneo de una persona.
En 2019, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) emitió una guía que establecía que el término “tonk” no era apropiado por su connotación despectiva. No obstante, la evidencia presentada en la demanda indica que algunos agentes continuaron usándolo.
Como ejemplo, se incluyó un video de una cámara corporal de un agente de la Patrulla Fronteriza en un Home Depot de Hollywood, donde se escucha al agente decir: “Había un tipo, estoy bastante seguro de que es ‘mojado’, estaba sentado en esa furgoneta”. También se presentaron mensajes de texto en los que un agente escribió: “Conéctanos donde veas ‘tonks’ y saldremos corriendo”.
La demanda argumenta que estas pruebas contradicen la afirmación del gobierno federal de que los agentes se basan únicamente en información de inteligencia específica y no en la raza para decidir a quién detener. Además, se presentaron pruebas de que un agente de inmigración se basó en la apariencia de un hombre para realizar una detención.
Según la documentación judicial, en mayo de 2025 el ICE habría ordenado a los agentes “dar rienda suelta a su creatividad” y arrestar a más “colaterales”, es decir, personas que no eran el objetivo original de una operación.
Mayra Joachín, abogada de la ACLU, afirmó que hay indicios suficientes para sugerir que el uso de insultos raciales es una práctica generalizada entre los agentes migratorios.
La moción de medida cautelar presentada por la ACLU solicita a un juez federal que prohíba al ICE basarse en perfiles raciales para realizar detenciones. La presentación se apoya en comunicaciones recuperadas de teléfonos de agentes que participaron en las redadas de Los Ángeles. Según CalMatters, la mayoría de los agentes no entregó sus dispositivos: de los 1400 agentes de la Patrulla Fronteriza que participaron en las operaciones, solo 88 se ofrecieron como voluntarios y ninguno de los dispositivos ha sido analizado hasta el momento.
