El actor Sebastián Almada, quien interpreta al Abuelo Joe en la obra «Charlie y la Fábrica de Chocolate», se refirió al éxito del espectáculo que se presenta en el Teatro Gran Rex de la Ciudad de Buenos Aires, con funciones hasta el 2 de agosto.
La obra «Charlie y la Fábrica de Chocolate», basada en el libro de Roald Dahl, se presenta en el Teatro Gran Rex (Av. Corrientes 850, CABA) desde las vacaciones de invierno. Producida por Ozono, MP y Los Rottemberg, la propuesta encabezada por Agustín «Rada» Aristarán superó los 100.000 espectadores y tiene fecha de finalización confirmada para el 2 de agosto.
Sebastián Almada, quien interpreta al Abuelo Joe, afirmó que recibir la convocatoria para participar fue «un sueño realmente». Declaró que la película de 1971, protagonizada por Gene Wilder, fue una de las que lo marcaron de niño. «Con todo respeto por Johnny Depp, para mí la primera es fantástica, me marcó. Yo quería entrar a esa fábrica; esa fantasía con las golosinas era hermosa», sostuvo.
Respecto al proceso creativo, Almada señaló que su edad actual (52 años) le permitió abordar el personaje con mayor madurez. Indicó que se inspiró en su abuelo Eugenio y que estableció un código particular con los cuatro actores que rotan el papel de Charlie. «Cuando viene otro nene y me pregunta cómo es, le digo que es algo entre abuelo y nieto», explicó.
El actor destacó el nivel de los jóvenes integrantes del elenco, a quienes describió como «admirables» por su disciplina. Afirmó que trabajar con ellos lo remite a su propia infancia, cuando estudiaba piano desde los cinco años y asistía al conservatorio de música.
En cuanto a la exigencia física de las funciones —que durante el receso invernal llegaron a ser cuatro por día—, Almada declaró que realiza un trabajo aeróbico de caminar y trotar mientras habla para entrenar la resistencia. «Me pagan por esto y amo hacerlo, así que es fantástico», sostuvo.
El actor calificó esta experiencia como «un punto de quiebre» en su carrera, al ser visto como comediante en un musical de gran escala. «Ojalá sirva para abrir más puertas y seguir haciendo proyectos de este calibre», concluyó.
