La 17 Reunión Anual de los Nuevos Campeones, conocida como el ‘Davos de Verano’, comenzó este martes en Dalian con agenda centrada en innovación, comercio, inteligencia artificial, empleo y transición energética.
Pekín, 23 jun (EFE).- La 17 Reunión Anual de los Nuevos Campeones, conocida como el ‘Davos de Verano’, comenzó este martes en la ciudad nororiental china de Dalian con una agenda centrada en innovación, comercio, inteligencia artificial, empleo y transición energética.
La cita, organizada por el Foro Económico Mundial (WEF) y celebrada anualmente en China con sedes alternas entre Dalian y Tianjin, se prolongará hasta el jueves bajo el lema ‘Innovar a escala’ y reunirá a más de 1.700 representantes de los ámbitos político, empresarial, académico y mediático de más de 90 países, según la organización.
El primer ministro chino, Li Qiang, tiene previsto asistir este miércoles a la sesión plenaria inaugural, en la que pronunciará un discurso, además de reunirse con mandatarios extranjeros y mantener un encuentro con representantes de la comunidad empresarial, informó el lunes el portavoz de la Cancillería china Guo Jiakun.
Entre los asistentes anunciados por Pekín figuran los primeros ministros de Bangladesh, Tarique Rahman; Guinea, Amadou Oury Bah; Kazajistán, Olzhas Bektenov; Corea del Sur, Kim Min-seok; Mongolia, Uchral Nyam-Osor, y Montenegro, Milojko Spajić.
El WEF plantea esta edición en torno a cinco cuestiones: cómo encontrar prosperidad ante los cambios en el comercio y la industria, cómo interpretar la siguiente fase económica de China, cómo aplicar la tecnología a la economía real, cómo crear oportunidades laborales para las nuevas generaciones y cómo convertir la transición energética en una fuente de competitividad.
La organización sitúa el encuentro en un contexto de incertidumbre económica, con la guerra en Oriente Medio afectando a los mercados energéticos, tensiones comerciales, presión sobre las cadenas de suministro y un débil crecimiento de la productividad pese al volumen récord de inversión en inteligencia artificial.
En un informe publicado este mes, el WEF advirtió de que la fragmentación comercial y financiera ya cuesta a la economía mundial entre 213.000 y 307.000 millones de dólares anuales y que, si se profundiza, podría provocar pérdidas de hasta 6,9 billones de dólares, equivalentes al 6,4 % del PIB global.
El organismo también señaló que las guerras arancelarias y otras tensiones añaden entre 0,2 y 0,3 puntos porcentuales a la inflación global, con efectos que no se limitan a China y Estados Unidos y alcanzan también a la Unión Europea, Canadá, Japón o Corea del Sur.
Según el WEF, los mercados emergentes podrían sufrir un impacto mayor, con pérdidas equivalentes al 10,7 % de su PIB, frente al promedio mundial del 6,4 %.
En el caso de China, el foro examinará la transición del país hacia las llamadas ‘nuevas fuerzas productivas de calidad’, una estrategia orientada a sectores como la manufactura de energías limpias, los semiconductores y la biotecnología, mientras persisten desafíos como la crisis inmobiliaria o el envejecimiento demográfico.
El portavoz de la Cancillería Guo Jiakun aseguró este lunes que Pekín quiere trabajar con los participantes para ‘promover el diálogo y la cooperación’ y contribuir al crecimiento económico mundial, en un contexto de fricciones comerciales entre China y varios países occidentales. EFE
