El gobernador Greg Abbott ordenó suspender nuevas solicitudes de visas H-1B en organismos estatales y propuso una ley para hacer permanente la restricción.
El gobierno de Texas, bajo la dirección del gobernador Greg Abbott, dispuso la suspensión de nuevas solicitudes de visas H-1B en organismos estatales. La medida, anunciada el 27 de enero, busca priorizar la contratación de trabajadores residentes en Texas en el sector público.
Según un video difundido por Abbott en su cuenta de X, el gobernador afirmó que el estado no utiliza este recurso en contrataciones estatales y solicitó la elaboración de una ley para extender la restricción de forma permanente a todas las entidades gubernamentales.
La iniciativa impide que agencias estatales, municipios y otras entidades gubernamentales recurran al programa migratorio H-1B para incorporar personal extranjero. Abbott sostuvo que los cargos financiados con fondos públicos deben ser ocupados por residentes de Texas.
La suspensión afecta a diversas áreas de la administración estatal, incluyendo agencias del Poder Ejecutivo, universidades públicas, hospitales públicos y otras instituciones financiadas por el estado. Entre los puestos tradicionalmente cubiertos por esta visa se encuentran cargos académicos, investigadores universitarios, especialistas en tecnología de la información, profesionales científicos, analistas de investigación, contadores técnicos y personal clínico especializado.
“Necesitamos prohibir que cualquier gobierno estatal o local utilice visas H-1B para fines de contratación“, declaró Abbott en el video.
La suspensión permanecerá vigente hasta el 31 de mayo de 2027, coincidiendo con el fin de la Nonagésima Legislatura de Texas. Durante este período, las entidades públicas no podrán iniciar nuevas solicitudes de visas H-1B, salvo que obtengan una autorización especial de la Comisión de la Fuerza Laboral de Texas (TWC).
Para acceder a la excepción, las instituciones deben justificar la necesidad del puesto y demostrar que intentaron contratar candidatos locales. Además, deben presentar información sobre trabajadores extranjeros actualmente patrocinados, incluyendo cantidad, funciones, países de origen y fechas de vencimiento de autorizaciones.
El proceso de autorización excepcional comienza con un contacto formal a través del sitio web de la TWC, que entrega un paquete de documentación. La comisión evalúa el caso y decide si concede el permiso, considerando pruebas de búsqueda de candidatos texanos y la importancia del cargo.
Antes de la medida, varias instituciones públicas de Texas concentraban un número significativo de empleados bajo el programa H-1B. Según registros de 2025 citados por Associated Press, el Centro Médico Southwestern de la Universidad de Texas en Dallas tenía 228 titulares; la Universidad de Texas A&M en College Station, 214; el Centro de Cáncer MD Anderson de la Universidad de Texas en Houston, 171; la Universidad de Texas en Austin, 169; y la Universidad Texas Tech en Lubbock, 143. Estos profesionales pueden continuar con sus autorizaciones existentes, pero la suspensión limita la incorporación de nuevos trabajadores extranjeros.
