La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco confirmó la improcedencia del despido de un repartidor de pizza que, durante su período de prueba, se peleó con sus compañeros al intentar retirarse antes del fin de su jornada laboral.
La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha confirmado la improcedencia del despido de un repartidor de pizza en período de prueba que se peleó con sus compañeros tras intentar marcharse del trabajo antes de que finalizase su jornada laboral. La sentencia obliga a la empresa a readmitir al trabajador en su puesto o abonarle una indemnización de 37,14 euros, además de los salarios dejados de percibir desde la fecha del despido, según la opción que escoja la empresa.
Los hechos ocurrieron el 25 de junio de 2025, cuando el repartidor se disponía a salir del local antes de tiempo por falta de carga laboral y porque debía “levantarse a las 5 de la mañana” para prestar un servicio de autobús para otra empresa. Sus compañeros le indicaron que no podía marcharse porque aún quedaban tareas pendientes, entre ellas recoger el local y hacer las cuentas.
El trabajador pidió a una compañera que realizara las cuentas para poder irse, pero ella se negó. La situación derivó en una discusión en la que intervino un tercer trabajador en defensa de su compañera. La pelea escaló hasta la llegada del encargado de la empresa, que acudió al local como cliente en su día libre y terminó participando en la confrontación. La disputa física entre los trabajadores finalizó con la intervención de la Policía Municipal de Donostia.
Como consecuencia de la pelea, el repartidor sufrió fracturas múltiples en las costillas, por lo que recibió atención médica hasta septiembre de ese año. Al día siguiente, la dirección de la empresa le notificó la extinción del contrato por no haber superado el período de prueba y le ingresó el finiquito correspondiente, tramitando su baja en la Seguridad Social con esa misma causa. No se aplicaron medidas disciplinarias a los otros empleados implicados.
El trabajador recurrió el despido. Tras un intento fallido de conciliación ante la Delegación Territorial de Trabajo de Gipuzkoa, acudió a los tribunales solicitando la nulidad de su despido. El juzgado de lo social de Donostia declaró la improcedencia de la extinción y dio a la empresa la opción entre readmitir al trabajador o indemnizarlo.
El tribunal determinó que el motivo de no haber superado el período de prueba no se correspondía con los hechos probados en el expediente. Frente a este fallo, el trabajador interpuso otro recurso de suplicación, que ahora ha sido desestimado por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco. La sentencia no es firme y cabe recurso de casación para unificación de doctrina ante el Tribunal Supremo en el plazo de diez días hábiles desde la notificación.
