La Superintendencia Nacional de Salud inició procesos sancionatorios contra gestores farmacéuticos y dispensarios por incumplimientos en la entrega oportuna de medicamentos, detectados durante una inspección en el barrio Restrepo de Bogotá.
La Superintendencia Nacional de Salud (Supersalud) anunció procesos sancionatorios contra gestores farmacéuticos y dispensarios que incumplan con la entrega oportuna de medicamentos a los usuarios. La decisión fue comunicada por el superintendente Daniel Quintero durante una visita de inspección realizada en el barrio Restrepo, en Bogotá, donde las autoridades detectaron demoras que, en algunos casos, alcanzan varios meses.
Según la Supersalud, las visitas de vigilancia han permitido evidenciar pacientes que llevan entre tres y cinco meses esperando tratamientos que deberían ser entregados de manera regular. El hallazgo se produjo durante una inspección al dispensario Rámedicas, donde también se identificaron situaciones relacionadas con la disponibilidad de medicamentos reportados inicialmente como inexistentes.
Quintero aseguró que, durante las jornadas de inspección, algunos medicamentos que no aparecían en los registros terminaban siendo entregados una vez llegaban los equipos de control de la entidad. Las declaraciones fueron entregadas en entrevista con Caracol Radio, en medio de una nueva ronda de visitas que la Superintendencia adelanta en Bogotá y otras regiones del país.
El funcionario explicó que la entidad continúa verificando las condiciones de atención a los usuarios y el cumplimiento de las obligaciones por parte de los actores encargados de la dispensación de medicamentos. Las inspecciones hacen parte de una estrategia de vigilancia orientada a identificar posibles incumplimientos y corregir fallas que afectan a miles de pacientes.
Durante la visita al dispensario del barrio Restrepo, la Supersalud recopiló información relacionada con tiempos de espera, disponibilidad de tratamientos y respuesta a las solicitudes de los afiliados. La entidad sostiene que varias de estas situaciones reflejan problemas que se repiten en distintos puntos de atención del país.
En sus declaraciones, Quintero aseguró que existen dinámicas dentro del sistema que terminan favoreciendo el aplazamiento o la no entrega de medicamentos. Según indicó, algunos actores obtendrían beneficios económicos cuando los tratamientos no son dispensados oportunamente a los usuarios. “El negocio hoy es inversamente proporcional a la medicina entregada y a la atención prestada”, afirmó el superintendente, citado por Caracol Radio.
La Superintendencia anunció que continuará adelantando procesos sancionatorios contra aquellos dispensarios y gestores farmacéuticos que incumplan sus responsabilidades frente a los pacientes. De acuerdo con Quintero, el objetivo es garantizar que los usuarios reciban sus medicamentos dentro de los tiempos establecidos y evitar que las demoras se conviertan en una situación recurrente.
Durante la jornada de inspección se registró una situación adicional: una usuaria sufrió una convulsión mientras permanecía en las instalaciones esperando atención. De acuerdo con lo observado por los equipos de vigilancia, en ese momento no había personal disponible para prestar primeros auxilios de manera inmediata. “Nos encontramos un caso dramático de una señora que, en medio de la atención indigna que se da en estos lugares, termina convulsionando. Afortunadamente, pudimos estabilizarla, y yo mismo fui a buscar sus medicamentos, y ahí estaban los medicamentos de doña María. Esperamos que ya esté bien. Su hijo vino por ella”, relató Quintero, según información publicada por Caracol Radio.
El superintendente también se refirió al reciente informe de AFIDRO sobre la cartera adeudada a laboratorios farmacéuticos. Frente a ese tema, sostuvo que la deuda de Nueva EPS cuenta con respaldo de la Nación y consideró que no existen razones para suspender la prestación de servicios ni la entrega de medicamentos a los afiliados de esa entidad.
