El Tribunal Cuarto Contra el Crimen Organizado de San Salvador sentenció a 43 años de prisión a Wilber Alexander G., alias “Pequeño de Villamariona”, por el delito de agrupaciones ilícitas. Otros once miembros de la clica también recibieron condenas de entre 20 y 40 años de cárcel.
El Tribunal Cuarto Contra el Crimen Organizado de San Salvador dictó sentencia contra doce miembros de la clica Villamariona Locos Salvatruchos, vinculada a la Mara Salvatrucha (MS-13). La condena más alta, de 43 años de prisión, recayó en Wilber Alexander G., conocido como “Pequeño de Villamariona”, por el delito de agrupaciones ilícitas en perjuicio de la paz pública, según informaron los Centros Judiciales este viernes.
La resolución, emitida tras una audiencia en San Salvador, también impuso penas de 40 años de cárcel para Rafael Antonio A., alias “Caballo, Twister, Triste o Liro Ranger”, y Óscar Alberto F., alias “Ciclón”, ambos identificados como corredores de clica dentro de la estructura criminal.
De acuerdo con la investigación del Centro Judicial Isidro Menéndez, los condenados ocupaban rangos altos dentro de la clica Villamariona Locos Salvatruchos, que forma parte del programa Libertad de la MS-13. El tribunal valoró pruebas como interceptaciones telefónicas y testimonios de colaboradores eficaces, que ubicaron a Wilber Alexander G. como líder operativo y coordinador de actividades ilícitas. El juez señaló que “en el caso de alias Pequeño de Villamariona, existe una mayor cantidad de elementos que lo vinculan con la estructura criminal, además de poseer un nivel superior de mando dentro de la pandilla”.
Además, seis integrantes más de la misma clica fueron condenados a 25 años de prisión, todos identificados como homeboys (miembros plenamente integrados). Según el fallo, cumplían funciones logísticas y operativas bajo las órdenes de los corredores de clica, contribuyendo al funcionamiento del grupo en la zona de Villa Mariona, al norte de San Salvador. El proceso penal se desarrolló en el contexto del Régimen de Excepción, decretado por el Gobierno salvadoreño en marzo de 2022 tras un repunte de homicidios.
Otro bloque de tres condenas de 20 años de prisión fue impuesto por el delito de organizaciones terroristas en perjuicio de la seguridad del Estado. Estos individuos realizaban tareas de vigilancia, cobro de extorsiones y control territorial en sectores asignados dentro del área de influencia de la clica.
El juez destacó la capacidad criminal de la clica, indicando que “el poderío de esta clica era tal que sus integrantes intentaron desafiar a los líderes históricos de la MS-13 con el fin de constituirse como un programa independiente, debido a su capacidad criminal”, según Centros Judiciales. Informes de inteligencia policial presentados en el juicio corroboraron intentos de la clica por expandir su área de operación y consolidar redes propias de financiamiento y reclutamiento.
El fallo aclara que las condenas contra los doce miembros son firmes y se derivan de la aplicación de la legislación especial en materia de delitos de terrorismo y pandillas en El Salvador.
