La celebración de la Pascua adopta formas diversas a nivel global, integrando historia, religión y cultura popular. Un repaso por rituales y símbolos de México, Grecia, Finlandia y Australia que ofrecen una perspectiva distinta de esta fecha.
La Semana Santa y la Pascua se conmemoran de maneras muy variadas en diferentes partes del mundo, dando lugar a tradiciones que pueden resultar poco habituales para el público argentino. Estas costumbres, que mezclan elementos religiosos, históricos y folclóricos, muestran la riqueza cultural asociada a esta época del año.
En México, una de las tradiciones más extendidas es la ‘quema de los Judas’. Consiste en la elaboración de figuras que representan a Judas Iscariote, el discípulo que, según los evangelios, traicionó a Jesucristo, para luego quemarlas o hacerlas explotar con fuegos artificiales. Los restos de las figuras suelen ser recolectados por niños como recuerdo. Por otro lado, en la alcaldía de Iztapalapa, en la Ciudad de México, se lleva a cabo una de las representaciones de la Pasión de Cristo más multitudinarias y elaboradas del mundo. Diego Hernández, mexicano de 33 años residente en Argentina, explica que esta tradición, que fusiona una antigua festividad azteca con el via crucis cristiano, puede congregar a más de cinco mil participantes.
En Grecia, la Pascua es uno de los períodos festivos más importantes. Una particularidad es el uso de huevos teñidos de rojo, que simbolizan la sangre de Cristo y su resurrección, en lugar de los huevos de chocolate comunes en otras latitudes. Joseph Johnson Afthonidis, actor y artista griego, detalla que con estos huevos se practica un juego llamado ‘Aclamar al huevo’, donde dos personas golpean suavemente las puntas de sus huevos; el que no se rompe se considera portador de buena suerte para el año. Además, en la isla de Corfú, el Sábado Santo se realiza el ‘lanzamiento de ollas’, una costumbre que implica arrojar recipientes de cerámica desde balcones y ventanas.
Finlandia tiene una tradición donde los niños, vestidos con ropa vieja de colores y con pecas pintadas en el rostro, visitan las casas del vecindario portando ramitas de sauce decoradas. Según explica el sitio oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores de Finlandia, estos ‘pequeños brujos’ ofrecen bendiciones para ahuyentar malos espíritus a cambio de golosinas, recitando un verso tradicional.
En Australia, el símbolo tradicional del conejo de Pascua ha sido cuestionado debido al impacto ambiental de este animal, considerado una especie invasora en el país. Desde 1991, la organización Rabbit-Free Australia impulsa la figura del ‘bilbie de Pascua’, un marsupial nativo de orejas largas, como emblema alternativo. Esta iniciativa ha llevado a la creación de chocolates, juegos y decoraciones inspiradas en este animal, promoviendo una representación más acorde con la fauna local.
