A principios de los 70, Steve Jobs y Steve Wozniak diseñaron un dispositivo para realizar llamadas telefónicas gratuitas, un antecedente clave en la historia de la empresa tecnológica.
A comienzos de la década de 1970, antes de fundar Apple, Steve Jobs y Steve Wozniak diseñaron y vendieron la «blue box» o «caja azul». Este dispositivo permitía realizar llamadas de larga distancia sin costo al emitir tonos que interactuaban con el sistema telefónico de la época. Fue el primer proyecto en el que colaboraron formalmente.
La idea surgió luego de que Wozniak leyera un artículo en la revista Esquire sobre «phone phreaks», personas que exploraban el sistema telefónico. Wozniak desarrolló una versión digital del dispositivo, que Jobs identificó rápidamente como una oportunidad comercial. Juntos comenzaron a venderlas en el entorno universitario.
En diversas entrevistas, ambos cofundadores reflexionaron sobre la importancia de esa experiencia. Jobs señaló que les enseñó el poder de una idea bien ejecutada y que, sin ese proyecto, Apple podría no haber existido. Por su parte, Wozniak destacó el aspecto lúdico y de exploración técnica que caracterizó el desarrollo.
Una de las anécdotas más recordadas de ese período involucra una broma telefónica. Wozniak relató que, utilizando la caja azul, llamó al Vaticano y, pretendiendo ser el entonces Secretario de Estado estadounidense Henry Kissinger, solicitó hablar con el Papa Pablo VI. La operadora, tras consultar, descubrió la falsificación al verificar la ubicación del verdadero Kissinger, interrumpiendo la llamada. Esta historia ilustra el espíritu curioso y humorístico con el que ambos abordaban sus primeros proyectos tecnológicos.
