El Poder Ejecutivo continúa con la negociación de proyectos en el Congreso y sostiene encuentros con mandatarios provinciales. En paralelo, persisten diferencias internas en la Casa Rosada.
El gobierno de Javier Milei y Karina Milei transita el último tramo del año con una agenda centrada en la aprobación de proyectos legislativos y en la negociación con gobernadores y bloques aliados. Según fuentes oficiales, el objetivo es sostener acuerdos políticos y electorales de cara a los próximos comicios.
En la Casa Rosada, funcionarios reconocen un contexto de mal humor social, reflejado en encuestas y en el monitoreo de la conversación digital. En ese marco, el Ejecutivo insiste en que «no habrá plan platita» y se ciñe al guion presidencial: «al populismo no se le gana con más populismo». La definición es un mensaje para el ala política del Gobierno que impulsa medidas focalizadas que atiendan demandas concretas sin alterar el superávit fiscal. La cuestión de la morosidad, por ejemplo, forma parte de las conversaciones de la Mesa Política desde hace semanas, antes de que la oposición activara la ofensiva en Diputados. Hasta el momento, los créditos hipotecarios con garantía de la ANSES no movieron la aguja.
En el sector que queda relegado se menciona al ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, cuya agenda desreguladora quedó frenada en el Congreso. Fuentes del oficialismo señalan que «El Coloso» generaba un «cuello de botella» con sus proyectos desregulatorios. Además, no aprueba ninguna flexibilización del rumbo económico.
Otra de las apuntadas es Patricia Bullrich. La jefa del bloque de senadores libertarios recibe críticas de la Mesa Política. Se habla de descoordinaciones y de jugadas inconsultas. No obstante, logró reactivar la agenda del Senado este jueves con una nueva sesión con temas clave como Biocombustibles e Inocencia Fiscal II. También llegan cuestionamientos hacia Bullrich desde Diputados, en donde se señala que la agenda libertaria en el Senado está «demorada». El escenario en la Cámara baja quedó más favorable para el oficialismo.
El Presupuesto, que refleja el «optimismo» del Presidente según señalan puertas adentro del Gobierno, comenzará a tratarse en la Comisión a partir de octubre, todavía sin fecha de tratamiento en el recinto. En la proyección, el salario le ganará a la inflación. Un dato que deberá concretarse en la realidad para mejorar las chances electorales de Milei. El equipo de comunicación del oficialismo preparó a algunos legisladores para que salgan a defender la iniciativa en los medios. El senador Agustín Monteverde y el diputado Alberto «Bertie» Benegas Lynch son número puesto.
Luis «Toto» Caputo es mirado cada vez con mayor impaciencia. «Los 18 mejores meses» aún no llegan y se profundiza el ajuste, ya no solo para recortar el gasto sino también por la caída de la recaudación.
En la reunión del lunes con legisladores, Karina fue taxativa. «Hagan política, pero no los llamen ‘narcotraficantes'», les dijo a los legisladores libertarios en relación con los gobernadores. Karina preserva el vínculo con los mandatarios. «Ustedes verán el árbol, pero nosotros estaremos mirando el bosque», los alentó.
Por su parte, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, se mueve para consolidar acuerdos por mandato de Karina. Recibirá a siete mandatarios entre este miércoles y este jueves con el objetivo de destrabar el Presupuesto, la reforma política, y los proyectos de Malvinas que se supone ingresarán esta semana, aunque aún no hay fecha cierta. En la conversación con los mandatarios perdió terreno «Lule» Menem, la mano derecha electoral de Karina. En cambio, ganó terreno en dicha interlocución Martín Menem, quien tiene en mejor control a la Cámara baja.
También, en las persistentes internas, quien quedó por debajo del radar es Santiago Caputo. El asesor, quien se reactivó con la «sagrada causa» de Malvinas, continúa controlando la Secretaría de Inteligencia (SIDE), cuyo presupuesto creció en $30 mil millones en el último aumento. Lo mismo sucede con el PAMI, la obra social más grande del país, cuyo presupuesto es de $10 billones para el corriente año, si bien es siempre noticia por su crisis financiera.
Milei viaja a Nueva York con Malvinas como telón de fondo y la incógnita de un nuevo cruce con Trump.
