El archipiélago de Hawái comenzó a evaluar los daños causados por el ciclón Lala, que se debilitó a tormenta tropical tras rozar la costa sur de Isla Grande. Las intensas lluvias y ráfagas de viento dejaron al menos un fallecido y afectaron a unos 60.000 hogares con cortes de suministro eléctrico.
El archipiélago de Hawái comenzó a evaluar los daños causados por el paso del huracán Lala, que se debilitó este domingo a tormenta tropical tras rozar la costa sur de Isla Grande. El vórtice del ciclón no tocó tierra de manera directa, pero sus bandas nubosas descargaron precipitaciones de hasta 33 centímetros y ráfagas de viento de 110 kilómetros por hora, según el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC).
El gobernador de Hawái, Josh Green, confirmó que los cortes en el suministro eléctrico afectaron a cerca de 60.000 hogares debido a la caída de postes y ramas. Tres hospitales sufrieron interrupciones en la red de media tensión y operaron con generadores auxiliares. Una persona falleció durante un siniestro vial ocurrido en la noche, en condiciones de baja visibilidad por la tormenta.
Alertas vigentes por marejadas e inundaciones costeras
El NHC indicó que los vientos máximos sostenidos del sistema disminuirán de forma paulatina entre el domingo y el lunes. No obstante, las precipitaciones intensas y las ráfagas severas persisten sobre Isla Grande y el condado de Maui. Se prevé un deterioro de las condiciones meteorológicas en la isla de Oahu, donde se ubica la capital, Honolulú.
Los especialistas advirtieron sobre el riesgo de combinación de la marejada ciclónica con la marea alta astronómica, lo que puede provocar avance del mar sobre zonas costeras. La trayectoria proyectada indica que Lala se desplazará hacia el oeste, internándose en mar abierto, aunque no se descarta que recupere intensidad de huracán en los próximos días. Las autoridades instaron a la población a mantener precaución ante el riesgo de deslaves por la saturación de los suelos.
Un evento poco frecuente potenciado por El Niño
La presencia de un ciclón de esta magnitud cerca de Hawái es una anomalía histórica. Desde 1950, solo dos huracanes han tocado tierra en el archipiélago, y ninguno de forma directa desde 1992. Los meteorólogos atribuyen el incremento de la actividad ciclónica en el Pacífico central a la influencia del fenómeno de El Niño, que eleva la temperatura de las aguas oceánicas y favorece la formación de tormentas.
La temporada de huracanes en el Pacífico central se extiende hasta el 30 de noviembre, con una previsión oficial de entre 5 y 13 tormentas tropicales. El paso de Lala reaviva la atención sobre la variabilidad climática y sus efectos en áreas insulares.
