Especialistas en comportamiento felino detallan las razones biológicas y psicológicas que llevan a los gatos a elegir cajas de cartón por sobre juguetes costosos.
Los gatos se han convertido en una de las mascotas más populares del mundo. A pesar de la oferta de accesorios de lujo en tiendas especializadas, muchos felinos domésticos muestran una marcada preferencia por las cajas de cartón para jugar y descansar.
Según expertos en comportamiento felino, esta atracción tiene fundamentos biológicos. El cartón actúa como aislante térmico y ofrece una textura que resulta placentera para los gatos. Además, les proporciona un refugio y una superficie para rascar, lo que ayuda a liberar estrés.
National Geographic difundió información sobre las razones que explican esta conducta. En primer lugar, la caja funciona como escondite estratégico: al ser un espacio reducido con una única apertura, el gato percibe una sensación de protección. Desde allí puede observar el entorno sin ser visto, lo que le permite reaccionar ante posibles amenazas.
En segundo lugar, la caja sirve como lugar de acecho. Los gatos son cazadores por naturaleza y estas estructuras les permiten ocultarse antes de atacar a presas imaginarias o jugar con sus dueños. También pueden usarla para marcar territorio o aislarse si la convivencia con otras mascotas no es armónica.
Un estudio de la Universidad de Utrecht analizó la adaptación de felinos a cambios drásticos, como una mudanza. El experimento comparó a diez gatos con acceso a una caja frente a nueve que no la tenían. Los resultados mostraron que los gatos con caja se adaptaron con mayor facilidad. La caja actúa como barrera contra factores estresantes como ruidos, movimiento de personas o presencia de otros animales.
