El camarista Martín Irurzun, a días de cumplir 75 años, logró que la Cámara en lo Contencioso Administrativo habilite su apelación al máximo tribunal para obtener una medida cautelar que le permita seguir en el cargo.
El camarista Martín Irurzun presentó su planteo ante la Corte Suprema de Justicia para permanecer como juez de la Cámara Criminal y Correccional Federal porteña. La Cámara en lo Contencioso Administrativo, que inicialmente rechazó su solicitud de medida cautelar, le habilitó el recurso para que el máximo tribunal resuelva de manera definitiva.
Irurzun cumple 75 años el sábado próximo. Según lo establecido por la reforma constitucional de 1994, los jueces que alcanzan esa edad deben ser propuestos nuevamente por el Poder Ejecutivo y contar con acuerdo del Senado para continuar en el cargo por cinco años más. En caso contrario, deben cesar en sus funciones. Irurzun solicitó que se declare inconstitucional ese límite de edad y pidió una cautelar que detenga el proceso de cese mientras se resuelve la cuestión de fondo.
La Cámara Federal que integra Irurzun está compuesta por dos salas de tres jueces cada una. Este tribunal revisa las decisiones de los juzgados federales de primera instancia de Comodoro Py, y entiende en causas de corrupción, lavado de dinero y narcotráfico.
El Poder Ejecutivo avanza con nombramientos en diversos tribunales. En la Cámara Federal porteña, el Gobierno decidió reemplazar al juez Leopoldo Bruglia y nombrar a Pablo Yadarola, cercano al ministro Juan Bautista Mahiques. También se designó a Pablo Bertuzzi, quien concursó por el cargo al que había sido trasladado. Bruglia sostiene que es objeto de discriminación y se compara con Carlos Mahiques, padre del ministro, quien también llegó por traslado a la Cámara de Casación. En el caso de Carlos Mahiques, el Poder Ejecutivo promovió su reincorporación al cumplir 75 años.
El fallo de la Cámara en lo Contencioso Administrativo, firmado por los jueces Luis María Márquez y Clara Caputi, rechazó la semana pasada la cautelar de Irurzun por considerar que no existía “verosimilitud en el derecho”. Los camaristas se basaron en la doctrina del precedente “Schiffrin” de 2017, donde la Corte Suprema respaldó el requisito constitucional de un nuevo nombramiento para jueces mayores de 75 años. Irurzun argumentó que, con el cese del juez Juan Carlos Maqueda, la mayoría que sustentó ese fallo desapareció y la Corte podría cambiar su criterio. Los camaristas respondieron que “basarse en conjeturas hipotéticas sobre cómo votarían los nuevos integrantes no constituye un factor jurídico suficiente para apartarse de la jurisprudencia vigente”.
La Corte Suprema tiene cuatro días para resolver si concede la medida cautelar. Irurzun solicitó que el presidente del tribunal, Horacio Rosatti, se excuse por haber sido constituyente en 1994. El vicepresidente Carlos Rosenkrantz, único miembro presente, debería convocar a un sorteo para elegir cuatro conjueces. Si la cautelar no es concedida, Irurzun deberá dejar el cargo y el Consejo de la Magistratura abrirá un concurso para su reemplazo. Mientras tanto, oficiará como suplente un juez de la Sala I, tribunal para el que fueron nombrados Yadarola y Bertuzzi.
