La Audiencia Provincial de La Rioja dictó una sentencia de cuatro años de prisión contra un hombre que intentó matar con un hacha a un compañero de trabajo tras una discusión. El acusado aceptó un acuerdo de conformidad con la Fiscalía.
La Audiencia Provincial de La Rioja condenó a cuatro años de prisión al acusado de intentar matar con un hacha a un compañero de trabajo. El procesado, que permanece en prisión provisional, reconoció los hechos y aceptó la pena impuesta, inferior a los nueve años que solicitaba inicialmente el Ministerio Fiscal por un delito de homicidio en grado de tentativa.
La sentencia impone además la prohibición de aproximarse a la víctima a menos de 150 metros y de comunicarse con ella por cualquier medio durante seis años. Asimismo, el condenado deberá abonar al Servicio Riojano de Salud el coste de la asistencia sanitaria prestada al perjudicado.
La víctima, que compareció en el acto del juicio, renunció expresamente a percibir la indemnización de 10.975 euros que la Fiscalía había solicitado por las lesiones, las secuelas y los daños morales derivados de la agresión.
Los hechos ocurrieron el 20 de septiembre de 2024, cuando varios trabajadores finalizaban su jornada laboral y se disponían a regresar a sus domicilios en un mismo vehículo. Durante el trayecto, el acusado realizó comentarios despectivos hacia las personas de origen andaluz. Después de que uno de sus compañeros, natural de Andalucía, le respondiera, ambos iniciaron una discusión.
En el transcurso del enfrentamiento, el acusado se dirigió a una caseta de la nave, cogió un hacha y se acercó a su compañero, que ya había descendido del vehículo. Tras amenazarle con la expresión «te voy a matar», le asestó un golpe en la cabeza que impactó en la región lateral-occipital. Posteriormente, ambos regresaron al vehículo y se desplazaron al Hospital de Calahorra para que el herido recibiera asistencia médica.
Como consecuencia de la agresión, la víctima sufrió una herida en la cabeza que requirió tratamiento médico-quirúrgico mediante 15 puntos de sutura y permaneció 15 días en situación de perjuicio moderado. Además, le quedó como secuela una cicatriz permanente en la región parieto-occipital, valorada con un perjuicio estético de tres puntos.
