En redes sociales y programas deportivos circulan acusaciones que vinculan a Lionel Messi con el sionismo y denuncian un supuesto favoritismo de la FIFA hacia la selección argentina. El imán Sallar Rasoul alimentó el debate al no descartar la idea.
En el marco del Mundial de fútbol, diversas teorías conspirativas han cobrado fuerza en redes sociales y programas deportivos, especialmente en el mundo árabe. Una de las más difundidas sostiene que Lionel Messi es sionista y que la FIFA favorece a la Argentina. El imán canadiense Sallar Rasoul, conocido por su labor de difusión del islam en redes, fue consultado por un seguidor sobre si era pecado (haram) hinchar por Messi debido a su supuesta vinculación con el sionismo y el carácter racista de Argentina.
En un video difundido el miércoles pasado, Rasoul respondió: “Primero que nada, no sé si Messi es sionista. Eso es debatible. En todo caso, ustedes pueden debatirlo en los comentarios”. Luego argumentó que Messi “se ha mantenido en silencio frente a la opresión y el genocidio” y citó una frase del profeta: “Aquel que se mantenga en silencio frente a la verdad es un demonio silencioso”. Concluyó que los seguidores pueden ser fans de Messi como jugador, no por sus convicciones, y finalizó con el grito “¡¡¡FIFA al kabitha!!!” (FIFA corrupta).
Los argumentos esgrimidos por los defensores de esta teoría incluyen: que la FIFA favorece a Argentina con penales y decisiones arbitrales; que Messi visitó dos veces el Estado de Israel; que no denunció los bombardeos sobre Gaza; que se fotografió con Donald Trump; que el presidente argentino, Javier Milei, se autodefinió como “el presidente más sionista del mundo”; y que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró su apoyo a Argentina.
Sin embargo, al analizar el contexto, varios elementos ponen en duda la consistencia de la teoría. Expertos en arbitraje han señalado que los fallos cuestionados en el partido Argentina vs. Egipto son discutibles y no necesariamente erróneos. El jugador egipcio Mohamed Salah atribuyó la derrota a la calidad de Messi, no a una conspiración. Además, Messi no ha manifestado postura pública sobre múltiples conflictos globales, como la guerra en Ucrania o la represión en Irán, lo que es habitual en un futbolista profesional.
En cuanto a los penales, Argentina recibió seis en los últimos dos mundiales, dos más que Francia, pero dos de los penales a favor de Francia ocurrieron en la final contra Argentina. También se registraron fallos controvertidos en contra de Argentina, como una mano no sancionada en un partido contra Cabo Verde.
La teoría se desvanece al incorporar estos datos, según el análisis de especialistas en comunicación. Las teorías conspirativas, señalan, se nutren de interpretaciones sesgadas y recortes que omiten información que las contradice, tanto en el fútbol como en la política.
