El limón seco conserva propiedades desinfectantes y puede reutilizarse en tareas de limpieza, según datos del National Center for Biotechnology Information.
El limón seco, a menudo descartado al perder frescura, mantiene componentes que pueden ser utilizados en la limpieza del hogar. Aunque su jugo se evapora, la cáscara y la pulpa deshidratada retienen minerales como calcio y potasio, vitamina C y antioxidantes. El ácido cítrico permanece activo, lo que permite su uso como desinfectante.
Entre los usos prácticos, hervir el limón seco en agua produce un desengrasante natural que remueve grasa de ollas y abrillanta azulejos. Colocar mitades de limón en la heladera o en el tacho de basura neutraliza olores. La cáscara seca rallada puede usarse para aromatizar ambientes o preparar infusiones.
Investigaciones del National Center for Biotechnology Information (NCBI) indican que el d-limoneno, presente en la cáscara, inhibe la proliferación de microorganismos al alterar la estabilidad de sus membranas celulares bacterianas.
