Tras 107 días de conflicto, ambas naciones firmaron un memorando de entendimiento que incluye un cese al fuego y la reapertura de una vía clave para el comercio energético global.
Estados Unidos e Irán alcanzaron un memorando de entendimiento que detiene las hostilidades y reabre el Estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente el 20% del petróleo y gas natural del mundo. El acuerdo, alcanzado después de 107 días de guerra, establece un período de 60 días para negociar el programa nuclear iraní. Según informaron fuentes oficiales, los barcos ya comenzaron a transitar nuevamente por la vía marítima.
En paralelo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, regresó de una visita a Pekín con la reactivación de los canales de comunicación entre ambas potencias. Las consultas políticas entre las dos mayores economías del mundo, que estuvieron interrumpidas durante meses, volvieron a funcionar. De confirmarse las señales, el presidente de China, Xi Jinping, podría visitar Washington en septiembre. El solo anuncio de esa posibilidad generó un efecto de estabilización en los mercados financieros.
Por otra parte, la cumbre del G7 celebrada en Évian, Francia, concluyó con un comunicado conjunto sobre Ucrania, Rusia y Oriente Próximo. Trump firmó y respaldó un endurecimiento de las sanciones contra Moscú. En contraste con la cumbre de 2025, cuando abandonó el encuentro antes de tiempo, esta vez cenó en Versalles con algunos aliados. El documento refleja una mayor coordinación transatlántica y una presión creciente sobre el Kremlin.
En el ámbito doméstico argentino, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, genera incertidumbre en la política y paraliza la gestión, según indicaron fuentes oficiales. A pesar de algunos anuncios en materia económica calificados como positivos, la falta de previsibilidad afecta la administración.
