El Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA) confirmó que la central nuclear de Zaporiyia perdió todo el suministro eléctrico externo tras un ataque contra una subestación, quedando dependiente de generadores diésel de emergencia.
El Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA) alertó este jueves que la central nuclear de Zaporiyia, ubicada en Ucrania y bajo control ruso desde febrero de 2022, perdió nuevamente todo el suministro eléctrico externo tras un ataque contra una subestación eléctrica a orillas del río Dniéper.
El OIEA indicó que el suceso, el decimonoveno de este tipo desde el inicio de la guerra, fue confirmado alrededor de las 21:00 horas (hora local) del miércoles en la línea Feroplavna-1, mientras se realizaban preparativos para reparar la línea principal de suministro Dniprovska, desconectada el 24 de febrero.
“Operar con una sola línea eléctrica en funcionamiento deja a la planta extremadamente vulnerable a las interrupciones de la red eléctrica relacionadas con conflictos, como las que experimentamos nuevamente hoy”, sostuvo el OIEA en un comunicado difundido en redes sociales.
“Actualmente, la central nuclear de Zaporiyia depende de generadores diésel de emergencia para alimentar la refrigeración de sus seis reactores apagados y mantener otras funciones esenciales de seguridad nuclear”, especificó el organismo internacional.
El director general del OIEA, Rafael Grossi, afirmó que esta nueva pérdida de suministro externo “subraya la fragilidad extrema de la red eléctrica y los constantes peligros a la seguridad nuclear durante la guerra”, y reiteró su llamado a la “contención” para “evitar un accidente nuclear”.
La gestión de la central, a cargo de Rusia, declaró en un comunicado que la planta sufrió “un apagón total” tras la desconexión de la línea de suministro, lo que activó los generadores diésel de reserva. “Los equipos funcionaron con normalidad y no se detectaron fallos en los sistemas de seguridad”, señaló, y agregó que “el personal de la central está supervisando los parámetros de funcionamiento de los equipos” y que “se están tomando todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad de las unidades de generación”.
“Los niveles de radiación en la central y en la zona de observación se encuentran dentro de los límites naturales y no superan las normas establecidas”, indicó la gestión de la central nuclear de Zaporiyia, la más grande de Europa. “La situación está siendo supervisada continuamente por especialistas de la central”, añadió.
Las autoridades rusas acusaron en varias ocasiones al Ejército de Ucrania de lanzar ataques contra las instalaciones y sus alrededores, incluido uno la semana pasada que impactó en el edificio de la turbina de la Unidad 6. Kiev, por su parte, atribuye estos incidentes a Moscú.
