Desarrolladores, economistas y especialistas coincidieron en que el modelo tradicional se agotó y que la eficiencia, la productividad y el crédito serán claves para el futuro del sector.
Durante el Congreso de Construcción, realizado en el marco de la Expo Construir en el Hotel Hilton de Buenos Aires, desarrolladores, economistas y especialistas del mercado inmobiliario debatieron sobre el presente y futuro del sector. Una de las frases que resonó en los paneles fue: “La construcción no está en su mejor momento y el costo no va a bajar”.
Con costos de construcción en niveles históricamente altos y un mercado hipotecario incipiente, el comprador predominante sigue siendo aquel que dispone de efectivo, mientras que el pequeño inversor se ha volcado hacia otras alternativas financieras. Ante este escenario, los participantes coincidieron en que el modelo tradicional se agotó y que comienza una nueva etapa donde la productividad, la eficiencia y el financiamiento serán determinantes.
1. Costos de construcción: no bajarán por importaciones
Eduardo Sposito, socio de Sposito y Asociados, afirmó que el debate sobre las importaciones está mal enfocado, ya que el grueso de los costos de construcción sigue siendo local (mano de obra, acero, cemento). Según explicó, las importaciones representan una pequeña porción vinculada a terminaciones, y el riesgo logístico de importar termina siendo mayor. La conclusión de varios paneles fue que los costos no bajarán significativamente y que la competitividad deberá buscarse mediante eficiencia, mejor planificación y reducción de tiempos de obra. Gustavo Llambías, socio de Real Estate Developers, sostuvo que “el impacto grande es el de la planificación” y que la verdadera eficiencia se logra “desde el escritorio”.
2. Cambio de enfoque: del inversor al habitante final
La desaparición del “inversor de barrio” fue otro fenómeno mencionado. Lucas Salvatore, presidente de Idero, declaró que “volvimos a construir para el que va a vivir” y criticó los departamentos mínimos pensados como refugio de valor. Gerardo Azcuy, socio fundador de Azcuy, describió un cambio de época en el que el inversor de barrio desapareció temporalmente al buscar otras opciones financieras. Sin embargo, consideró que el metro cuadrado recuperará valor gradualmente con el crédito hipotecario y que cada operación hipotecaria genera cuatro o cinco operaciones adicionales.
3. Expectativas sobre el crédito hipotecario
La eventual expansión del crédito hipotecario fue otro eje central. Llambías afirmó que “si vuelve el crédito, el negocio es 100% blanco” y cuestionó el funcionamiento histórico del mercado local, donde las obras se financiaban con los propios compradores. Alejandro Gawianski, CEO de HIT Group, explicó que trabajan con el Banco Ciudad en esquemas de financiamiento desde el inicio de la obra, con créditos a 20 años. Issel Kiperszmid, CEO de Dypsa Group, sugirió que el mercado de capitales y el Fondo de Garantías Sustentables de la Anses deberían ser motores para el financiamiento de la vivienda. Eduardo Bastitta, founder de Plaza Logística y +Colonia, aseguró que, con estabilidad monetaria, Argentina podría recibir “cientos de miles de millones de dólares solo en crédito”.
4. El interior como nuevo motor
Gervasio Ruiz de Gopegui, gerente de emprendimientos de IRSA, planteó que “hay que salir de Buenos Aires” y que el desarrollo económico del país ya no estará concentrado solo en la ciudad. Kiperszmid coincidió y afirmó que “la riqueza la va a dar el interior”, señalando un fenómeno inverso al histórico: empresas porteñas miran ahora hacia las provincias. Santiago Tarasido, CEO de Criba, destacó el efecto derrame de industrias como la minería y la energía sobre la construcción y la vivienda.
5. Productividad como condición de supervivencia
Salvatore sostuvo que la “normalización de la economía” obliga a las empresas a replantearse cómo construyen. Mariano Barloqui, director comercial de Grupo Pecam, advirtió que la construcción es una de las industrias que menos invierte en Investigación y Desarrollo y que la tecnología será clave para evitar sobrecostos. Mencionó el uso de inteligencia artificial y la metodología BIM para anticipar problemas. Kiperszmid resumió que “las compañías nos tenemos que reconfigurar”. Azcuy aseguró que “la productividad es esencial” para entregar productos de buena calidad y ser competitivos.
