Los cuatro astronautas de la NASA amerizaron en el Pacífico tras sobrevolar el lado oculto de la Luna y romper récords de distancia.
La misión Artemis II de la NASA finalizó con el amerizaje de la cápsula Orión en el océano Pacífico, frente a las costas de California. Los cuatro astronautas fueron extraídos por equipos de la agencia espacial y trasladados en helicóptero al buque USS John P. Murtha.
Durante la travesía, el piloto Victor Glover envió un mensaje a la Tierra: “Créannos, se ven increíbles, se ven hermosos, y desde aquí se ven como una sola cosa. Somos todos Homo sapiens, sin importar de dónde vengas ni cómo te veas”. También destacó que los logros humanos “nos unieron y nos demostraron de lo que somos capaces, uniendo nuestras fortalezas para alcanzar algo grandioso”.
La tripulación logró observar y capturar imágenes del lado oculto de la Luna, algo que ningún ser humano había presenciado antes. “Vimos cosas que ningún ser humano ha visto jamás, ni quisiera Apolo”, afirmó Reid Wiseman, mientras que otro tripulante describió la experiencia como “absolutamente espectacular, surrealista”.
Además, los astronautas rompieron el récord de distancia de la misión Apolo 13, al alcanzar los 400.171 kilómetros de profundidad en el espacio. Cabe recordar que China ya había enviado sondas a esa región lunar: la Chang’e 4 en 2019 y la Chang’e 6 en 2024, que recogió muestras.
Tras el regreso, los tripulantes se sometieron a evaluaciones físicas para monitorear la adaptación del cuerpo humano a las condiciones extremas del espacio, información que servirá para futuras misiones.
