El joven de 18 años asistió al estreno de ‘Secreto en la montaña’ acompañado de su pareja y fue su padre quien compartió la primera imagen pública de ambos.
Bautista Vicuña Ardohain (18), hijo de Carolina “Pampita” Ardohain y Benjamín Vicuña, asistió el viernes 8 de mayo al estreno de la obra Secreto en la montaña, protagonizada por su padre y Esteban Lamothe, en el Multiteatro de Buenos Aires. El joven, que suele mantener un perfil bajo en los medios, se presentó acompañado de su novia, a quien hasta ahora no había mostrado en sus redes sociales.
Fue el propio Benjamín Vicuña quien compartió en sus historias de Instagram una foto de ambos abrazados al ingresar al teatro, acompañada del mensaje: “Me hiciste inmensamente feliz. Gracias por estar”. En otra imagen difundida por la prensa del teatro, Bautista posó solo y detrás de él se vio a su novia alejándose de las cámaras, lo que sugiere que la adolescente también prefiere mantener reservada su identidad.
En las imágenes se observa a la pareja con looks casuales. Ella llevó un top negro ajustado, un cárdigan oscuro, jeans wide leg de tiro alto en celeste lavado, cinturón marrón fino y cabello suelto. Él optó por un estilo skater: buzo negro con capucha y estampa blanca, jeans holgados oscuros de tiro bajo, zapatillas grises de gran tamaño y gorra negra con diseño blanco.
Bautista es el mayor de los hijos de la modelo y el actor, y el único que llegó a conocer a su hermana Blanca, fallecida el 8 de septiembre de 2012. En una entrevista durante la Feria del Libro, Vicuña recordó que su hijo fue un gran apoyo en ese momento difícil. “Él pasó a ser una especie de viudo. Todas mis fotos de Blanca son con Bautista. Le arrancaron su historia. Pero pudo asimilar muy rápido todo y hoy es un chico grande, maravilloso”, expresó el actor.
Vicuña también relató una conversación que mantuvo con Bautista durante el entierro: “Cuando estábamos enterrándola, me dice: ‘Papá, ya está. Vamos’. Yo estaba paralizado, no me quería ir. Y él me dijo: ‘Blanca ya no está ahí, Blanca está en tu corazón’. ¡Un niño! Era lo que necesitaba escuchar en ese momento”. Pese a ello, reconoció que convivir con la ausencia de Blanca es un trabajo diario. “Siempre está el que te dice: ‘Dale, loco, soltá’. ¡Soltá las pelotas! Yo todavía estoy de la mano con mi hija. Y no voy a soltar porque cuando pase del otro lado voy a seguir de la mano con ella”, concluyó.
