El Ministerio de Salud provincial afirmó que nunca registró casos de hantavirus y que la vecina Santa Cruz no reporta infecciones desde hace más de siete años, desestimando un contagio local.
Tras conocerse varios casos de hantavirus —tres de ellos mortales— en el crucero MV Hondius, que partió de Chubut, el Ministerio de Salud de Tierra del Fuego emitió un comunicado en el que asegura que la provincia «no tiene casos de esta enfermedad en su historial epidemiológico». Además, señaló que no se han reportado casos posteriores al 1 de abril de 2026 en ninguna de sus localidades.
Desde la cartera sanitaria indicaron también que la vecina provincia de Santa Cruz no registra casos de hantavirus desde hace más de siete años. El comunicado detalla que las personas que comenzaron con síntomas de la enfermedad el pasado 6 de abril a bordo del MV Hondius ingresaron a Chubut el 29 de marzo por la tarde y se fueron 48 horas después. Según las autoridades, «en ese supuesto, el período de incubación general de la hantavirosis es de 15 a 21 días, lo cual no se ajusta a su posible período de exposición en Ushuaia».
De acuerdo al comunicado oficial, «estas personas realizaron trayectos durante varios meses previos a su arribo a Ushuaia, visitando zonas endémicas de hantavirus tanto en Chile como en Argentina, donde circula la cepa Andes».
El director de Epidemiología y Salud Ambiental de Tierra del Fuego, Juan Petrina, afirmó que la posibilidad de contagio local de hantavirus es «prácticamente nula». El funcionario remarcó: «Consideramos que se trata de una situación azarosa. Le tocó a este barco (el MV Hondius) partir desde Ushuaia, pero algo similar podría haber ocurrido desde cualquier puerto del mundo. Por las características de esta enfermedad, incluso si los controles se hubieran realizado de manera perfecta, el desenlace hubiese sido el mismo, porque las personas ingresaron asintomáticas».
Petrina explicó que el inicio de los síntomas del primer caso fue reportado el 6 de abril y que el período de incubación de la enfermedad varía entre dos y tres semanas, aunque puede extenderse hasta 45 días. Por ese motivo, afirmó que «los tiempos no son compatibles con un contagio producido en Tierra del Fuego ni tampoco con contagios en tierra. Cuando la persona comenzó a cursar el período de transmisibilidad ya se encontraba a bordo del barco. No dan los cálculos para sostener que la infección se haya producido aquí, porque la incubación sería extremadamente corta».
Consultado sobre rumores acerca de presuntas actividades de riesgo realizadas por los pasajeros durante su visita a Ushuaia, Petrina reconoció que «no pudimos corroborar ninguna de esas versiones y, aun si hubiesen ocurrido, tampoco coinciden los plazos biológicos para explicar un contagio local».
El profesional señaló otro detalle importante: «Los registros históricos de Ushuaia, Río Grande y Tolhuin continúan marcando cero casos. Esa situación se mantiene hasta la semana epidemiológica actual». Y agregó que «se dan demasiados factores epidemiológicos y ambientales para sostener con firmeza el estado sanitario que tiene la provincia».
Petrina remarcó que la investigación epidemiológica es liderada por el Ministerio de Salud de la Nación junto a organismos internacionales, mientras Tierra del Fuego sigue aportando toda la información posible. Y cerró: «Desde Tierra del Fuego llevamos tranquilidad a la comunidad y a quienes visitan la provincia. La posibilidad de que este contagio se haya producido aquí es prácticamente nula».
