Tras la derrota ante uno de los equipos más débiles del torneo, el entrenador del Millonario busca apoyarse en el regreso de lesionados y la solidez defensiva para encarar los playoffs.
Tras 11 partidos al frente del equipo, los números y las estadísticas favorables no pudieron disimular una verdad inapelable: River juega mal al fútbol. La derrota en el Monumental de ayer contra uno de los equipos más flojos del torneo hizo que ya nada se pueda camuflar. Sin embargo, Eduardo Coudet tiene argumentos para dar pelea y terminar el semestre con mejores sensaciones que le permitan encontrar en el mercado de pases y la pretemporada algunas soluciones para su River.
La primera razón se sentirá esta semana cuando tenga a dos jugadores claves de regreso en los entrenamientos. Fausto Vera y Sebastián Driussi estarán disponibles para jugar el primer cruce de octavos de los playoffs. En la última conferencia, el DT fue claro: “Perdimos dos jugadores claves en su momento y no pudimos generar la competencia interna para reemplazarlos. Cuando estábamos encontrando el funcionamiento, esas dificultades no las pudimos superar”.
Otra razón vinculada a nombres propios es la vuelta de Maxi Meza, que ayer jugó 45 minutos luego de larga ausencia por lesión. El DT está muy conforme y nadie descarta que, si se pone bien, pueda ser el cuarto volante que no encontró aún. La vuelta de Juanfer Quintero también es una posibilidad de recambio, especialmente para mirar al banco de suplentes y encontrar nombres.
La fortaleza defensiva es otro activo. Desde que arrancó su ciclo, ningún equipo le hizo más de un gol. La defensa le sale de memoria con Beltrán —el mejor del equipo—, Montiel —muy regular—, Martínez Quarta —grandes partidos—, Rivero —el menos confiable pero con mucho respaldo— y Acuña —mejoró mucho con la llegada de Coudet—. Si a estos nombres se agrega Aníbal Moreno, hay una base sostenible para despegar.
Por último, Coudet cree que la costumbre sana de ganar a pesar de todo —y que se cortó con Atlético Tucumán— es un valor agregado para las etapas de mano a mano. Son tres partidos en una semana si avanza desde el domingo en octavos y en continuidad de cuartos y semifinales. Si tuvo ese crédito de jugar mal y ganar, quizá esa reserva pueda ayudar en partidos mata-mata.
