Tras un incidente armado en un evento en Washington, analistas y encuestas advierten que la violencia política crece en Estados Unidos, con riesgo de escalada antes de los comicios de noviembre.
WASHINGTON. Minutos después de ser evacuado de un hotel en Washington donde asistía a la gala de corresponsales de la Casa Blanca, en medio de escenas de pánico, Donald Trump se paró en un atril de la sala de prensa y calificó a la presidencia norteamericana como “una profesión peligrosa”, señalando que la violencia asociada a la política se intensificó en Estados Unidos y en todo el mundo. “Ningún país es inmune”, aseveró.
Mientras las autoridades investigan el móvil del hombre armado que irrumpió en el evento, otros funcionarios también apuntaron al hecho como otro caso de violencia política. “Como dijo anoche el presidente, esta violencia política tiene que terminar”, escribió esta mañana en X la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
El politólogo Robert Pape, de la Universidad de Chicago, advirtió que uno de los grandes problemas es la “dinámica en espiral” de la violencia política. “Nuestros líderes necesitan estar a la altura del momento, o esto empeorará a medida que nos adentremos en las elecciones de medio término. Con millones de estadounidenses de ambos bandos apoyando la violencia, los líderes demócratas deberían tender la mano y Trump debería organizar un evento bipartidista contra la violencia política”, sugirió.
Investigaciones señalan que estos casos son más probables cuando se cumplen cuatro condiciones: democracia en declive, sociedades divididas por raza o religión, líderes que toleran la violencia y acceso fácil a armas. “Estados Unidos cumple esas cuatro condiciones y ninguna está mejorando”, afirmó Barbara Walter, de la Universidad de California, quien agregó que la violencia tiende a aumentar en torno a las elecciones, por lo que las contiendas de medio término y las presidenciales de 2028 serán puntos álgidos.
Según un estudio del Centro de Investigaciones Pew, el 85% de los estadounidenses percibe que la violencia política está en aumento. Poco más de la mitad considera que los extremismos de izquierda (53%) y de derecha (52%) son problemas graves. El 28% de los demócratas menciona la retórica de Trump o del movimiento MAGA como causa, mientras que el 16% de los republicanos señala a los progresistas o demócratas.
Benjamin Ginsberg, del Centro Hopkins de Estudios Gubernamentales, alertó sobre los riesgos de cara a los comicios de noviembre, en los que los demócratas buscarán retomar el control del Congreso mientras Trump enfrenta una caída en sus índices de aprobación.
