El sobreendeudamiento familiar se expande en Argentina como consecuencia de la inflación y la caída del poder adquisitivo. Muchos hogares recurren a créditos informales, atrasos en impuestos y préstamos entre particulares para afrontar gastos cotidianos.
En el actual contexto económico, un número creciente de familias argentinas se encuentra en una situación de sobreendeudamiento. Ante el ahogo financiero, los mecanismos a los que recurren incluyen desde créditos de proveedores no financieros hasta el atraso en el pago de impuestos, expensas o préstamos con parientes y amigos.
Esta tendencia refleja la dificultad de muchos hogares para cubrir sus gastos básicos con sus ingresos habituales. Los especialistas advierten que estas prácticas, si bien permiten un alivio temporal, pueden profundizar los problemas financieros a mediano y largo plazo.
El fenómeno afecta a distintos sectores sociales y se ha intensificado en los últimos meses, en un marco de alta inflación y estancamiento económico. Las autoridades y organizaciones de defensa del consumidor recomiendan buscar asesoramiento antes de asumir nuevas deudas y priorizar la renegociación de las existentes.
