La medida de fuerza de los profesionales de la obra social para jubilados y pensionados continúa, generando preocupación por el acceso a la salud y la situación económica del sector.
Los médicos del Programa de Atención Médica Integral (PAMI) cumplieron este miércoles el segundo día consecutivo de paro nacional. La medida de fuerza, que comenzó ayer, responde a reclamos salariales y por las condiciones de trabajo frente al ajuste económico anunciado por el ministro de Economía, Luis Caputo.
El paro genera un impacto directo en la atención de los afiliados a la obra social, en su mayoría adultos mayores. Desde el sector médico advierten sobre las dificultades que enfrentan los jubilados para acceder a medicamentos y tratamientos. «Es durísimo ver que eligen un solo medicamento para comprar porque si no no comen», señalaron fuentes del gremio, reflejando la tensión entre el ajuste fiscal y las necesidades básicas de la población.
La protesta también pone de relieve la situación económica de los profesionales de la salud que trabajan para el PAMI, quienes denuncian que los ingresos se ven severamente afectados por las políticas de recorte.
