La plataforma de streaming presenta ‘Alguien tiene que saber’, una producción chilena que investiga la desaparición y muerte del joven en 1999, un misterio que aún espera justicia.
Netflix incorporó a su catálogo la miniserie ‘Alguien tiene que saber’, una producción chilena que aborda uno de los casos criminales más emblemáticos y sin resolver de Chile: la desaparición y muerte de Jorge Matute Johns en 1999. La serie, estrenada el 15 de abril, es producida por Fábula.
La trama, ambientada en Concepción en 1999, comienza con la desaparición de un joven universitario tras una salida nocturna. A lo largo de ocho episodios, la ficción se transforma en un thriller dramático que sigue la lucha de su madre por encontrar respuestas, enfrentándose a un sistema judicial cuestionado y a un pacto de silencio social.
El caso real ocurrió la madrugada del 20 de noviembre de 1999, cuando Jorge ‘Coke’ Matute Johns, de 23 años, salió con amigos a un boliche de Talcahuano. Su ausencia alertó a la familia y dio inicio a una búsqueda que se prolongó por años. En 2004, sus restos fueron hallados a orillas del río Biobío. Si bien la causa de muerte fue inicialmente catalogada como ‘indeterminada’, peritajes científicos en 2014 determinaron que falleció por intoxicación con pentobarbital, un sedante para animales.
La investigación judicial sugirió que el joven habría sido drogado, posiblemente con intención de abuso o para sacarlo del local, pero la dosis resultó letal. Este hallazgo visibilizó denuncias de prácticas similares en otros locales nocturnos de la zona. Sin embargo, la pérdida de pruebas y la falta de colaboración de testigos han impedido identificar a los responsables materiales. A 27 años del hecho, el caso permanece impune.
