El estado norteamericano incorpora códigos de barras digitales en sus licencias e identificación para combatir el fraude y agilizar trámites, sin obligar al reemplazo inmediato de los documentos vigentes.
El gobernador de California, Gavin Newsom, anunció la implementación de un sistema de verificación digital en las licencias de conducir y tarjetas de identificación emitidas por el Departamento de Vehículos Motorizados (DMV). La medida busca reforzar los controles contra el fraude y optimizar la atención en oficinas públicas.
La actualización incorpora códigos de barras con firma digital en el reverso de los documentos. Esta herramienta permite validar en tiempo real la autenticidad de la credencial mediante dispositivos de lectura compatibles, verificando si la licencia está activa o tiene restricciones, sin exponer información adicional del titular.
Según las autoridades estatales, la tecnología también facilitará procesos en sectores que requieren validación de identidad, como comercios o servicios. Al ser un formato compatible con lectores de acceso abierto, su implementación no requiere equipamiento exclusivo.
«California está redoblando su lucha contra el fraude, sin contemplaciones. Reforzamos la seguridad en el DMV y duplicamos las medidas de protección para salvaguardar la identidad y la información personal de las personas», dijo Newsom en un comunicado oficial.
El gobierno aclaró que no será necesario reemplazar las licencias vigentes de forma inmediata. Los documentos actuales mantendrán su validez hasta la fecha de vencimiento impresa. Quienes deseen acceder al nuevo formato antes de ese plazo podrán solicitar un duplicado a través de los canales oficiales del DMV, abonando la tarifa correspondiente por reposición. El organismo enfatizó que la actualización es opcional en esta etapa.
Además, el DMV incorporó un sistema de admisión digital mediante códigos QR en sus oficinas. Al ingresar, los usuarios pueden escanear el código y quedar registrados en una fila virtual, recibiendo notificaciones cuando se aproxima su turno, lo que evita esperas prolongadas.
Según datos oficiales, estas medidas forman parte de un plan más amplio de modernización de servicios públicos en California, con el objetivo de agilizar trámites y reducir la carga operativa.
