El reconocido director y escenógrafo argentino presenta una puesta integral de ‘Cavalleria rusticana’ y ‘Pagliacci’, reflexionando sobre el legado del verismo y su vigencia para el público actual.
El Teatro Colón presenta una nueva producción de dos obras cumbres del verismo operístico: Cavalleria rusticana de Pietro Mascagni y Pagliacci de Ruggero Leoncavallo. Al frente de este montaje está el multifacético artista argentino Hugo de Ana, quien asume los roles de director de escena, escenógrafo, iluminador y diseñador de vestuario.
Las óperas, ambientadas en Sicilia, exploran temas universales como el amor prohibido, los celos, la traición y la venganza. De Ana, radicado en España pero con una extensa trayectoria internacional, regresa así al Colón luego de su trabajo en La finta Giardiniera de Mozart en 2021.
En diálogo, el director compartió sus reflexiones sobre el orden de las obras en el programa y la esencia del verismo. «Estoy evaluando si comenzar con Pagliacci, cuyo prólogo explica la teoría verista, o si es más efectivo para el espectador contemporáneo iniciar con la estructura más ‘limpia’ de Cavalleria, que remite a la tragedia griega», explicó.
Respecto al estilo verista, De Ana prefiere denominarlo «nueva escuela italiana de música». «El verismo, en sentido estricto, es complejo en la ópera desde el momento en que la gente canta. Lo que define a estas obras es la descripción violenta de un hecho dramático», señaló. Para él, Pagliacci es más verista, mientras que Cavalleria se inscribe en parámetros clásicos de tragedia.
La producción contará con la dirección musical de la italiana Beatrice Venezi al frente de la Orquesta Estable del Teatro Colón y cuatro elencos de cantantes que se alternarán a lo largo de nueve funciones.
