Hugo y Pablo Moyano, principales referentes del sindicato, coordinan acciones frente a las negociaciones paritarias y el debate de la reforma laboral, en un contexto de presiones internas y desafíos económicos.
Hugo y Pablo Moyano, las principales figuras del Sindicato de Camioneros, han alineado sus posiciones públicamente en las últimas semanas, tras un período de diferencias internas. Este acercamiento se da en un escenario marcado por complejas negociaciones salariales, el impacto de la situación económica en los afiliados y el debate en torno a la reforma laboral impulsada por el gobierno nacional.
Según se observa en los comunicados y actividades gremiales recientes, ambos dirigentes han priorizado una agenda común. Pablo Moyano, secretario adjunto, ha retomado un rol protagónico en las mesas de negociación, como en el caso del reciente acuerdo con Coca-Cola, que incluyó la efectivización de personal con antigüedad. Paralelamente, ha participado en movilizaciones y expresado apoyo a otros gremios, como el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático (SUTNA).
El contexto interno del sindicato refleja un malestar entre las bases por los resultados de las paritarias y el poder adquisitivo. Frente a esto, la conducción busca proyectar unidad. La presencia de delegados históricos como Marcelo Aparicio también ha sido clave en la mediación con las empresas.
El entendimiento entre padre e hijo se orienta a enfrentar lo que definen como un modelo económico que perjudica a los trabajadores, criticando específicamente los topes paritarios. La foto conjunta de esta semana, donde aparecen junto a Aparicio anunciando el pacto con Coca-Cola, simboliza este momento de coordinación táctica dentro de la organización.
