Expertos en kinesiología y fisioterapia destacan el rol fundamental de estos músculos en la estabilidad, la prevención de dolores y la autonomía en adultos mayores, más allá de consideraciones estéticas.
Los glúteos, los músculos más grandes del cuerpo humano, son clave para funciones básicas como caminar, sentarse, levantarse y mantener el equilibrio. Según especialistas, su fortalecimiento está directamente vinculado a un envejecimiento más saludable y a la prevención de lesiones.
«Los glúteos son muy importantes para la vida independiente», afirmó Theresa Marko, fisioterapeuta y profesora adjunta de la Universidad Touro en Nueva York. Actividades cotidianas como salir del transporte público o levantarse de una silla dependen en gran medida de la fuerza de esta zona muscular.
El sedentarismo prolongado puede debilitarlos, dando lugar a lo que se conoce como «síndrome del trasero muerto». Sandor Dorgo, profesor de kinesiología de la Universidad de Texas en San Antonio, señaló que muchas personas descuidan estos músculos en sus rutinas de ejercicio, un error particularmente relevante para los adultos mayores.
Los glúteos están compuestos por tres músculos (mayor, medio y menor) que trabajan en conjunto con la llamada «cadena posterior», que recorre la parte trasera del cuerpo. Su debilidad puede sobrecargar isquiotibiales y espalda, provocar dolor lumbar, de rodillas o incluso afectar la confianza al moverse, incrementando el riesgo de caídas.
Los expertos aclaran que el tamaño no es sinónimo de fortaleza. Signos como dificultad para levantarse sin usar los brazos, balanceo de caderas al caminar o dolor en zonas aledañas pueden indicar falta de fuerza.
Para desarrollarlos de manera integral, recomiendan ejercicios que imiten movimientos cotidianos y trabajen en sinergia con otros grupos musculares. Algunos ejemplos son puentes y empujes de cadera, sentadillas, peso muerto, pasos laterales y elevaciones. Caminar regularmente, incluso hacia atrás, también contribuye al fortalecimiento.
