El proceso judicial en Río de Janeiro, que podría resolverse con servicios comunitarios y una indemnización, tomó un nuevo giro tras la difusión de un video del padre de la acusada, utilizado por la querella para solicitar un mayor resarcimiento económico.
El juicio por racismo contra la abogada argentina Agostina Páez, de 29 años, avanza en los tribunales de Río de Janeiro, Brasil. Inicialmente, el proceso contemplaba una pena de hasta 15 años de prisión, pero la Justicia brasileña concedió un habeas corpus a la acusada. Tras el pago de una fianza de aproximadamente 20.000 dólares y la declaración de un domicilio en Argentina, a Páez se le retiró la tobillera electrónica y se le permitió regresar a su país de origen para enfrentar el proceso.
En las últimas instancias del juicio, la querella presentó un video viral de Mariano Páez, padre de la acusada, en el que este realiza gestos ofensivos y se describe a sí mismo como «empresario, millonario, usurero y narco privado». La representación legal de las víctimas utilizó estas imágenes para solicitar una indemnización mayor, argumentando que constituyen una «clara afrenta a la Justicia brasileña y una falta de respeto a las víctimas». El monto reclamado asciende a poco más de 150.000 dólares.
Por su parte, la defensa de Agostina Páez, a cargo de la abogada Carla Junqueira, señaló que su clienta no puede ser responsabilizada por los actos de su padre, ocurridos en otra jurisdicción. Además, informó que la fiscalía redujo su pedido de condena de tres delitos a uno, cuya pena mínima podría compensarse con servicios comunitarios y el pago de una indemnización a la víctima. Páez se disculpó públicamente, afirmando: «He tenido una reacción equivocada dejándome llevar por el enojo y estoy pagando las consecuencias de eso». Su abogada también anticipó que la joven planea convertirse en una «embajadora antirracismo».
