El gobierno italiano rechazó una solicitud de aterrizaje en la base estratégica por falta de autorización y consulta previa, en un contexto de tensiones logísticas entre EE.UU. y aliados europeos.
Italia negó a Estados Unidos el uso de su base aérea de Sigonella para que aviones militares norteamericanos aterrizaran y luego partieran hacia Medio Oriente. La decisión se tomó después de que las autoridades italianas verificaran que el plan de vuelo, comunicado cuando las aeronaves ya estaban en el aire, no estaba contemplado en los tratados bilaterales y no contaba con la autorización correspondiente.
Según informó el diario Corriere della Sera, el Jefe de Estado Mayor de la Defensa, Luciano Portolano, informó al ministro de Defensa, Guido Crosetto, quien ordenó comunicar al comando estadounidense la prohibición de aterrizar. Crosetto sostuvo que toda operación no prevista en los acuerdos requiere una autorización especial.
La base de Sigonella, ubicada en Sicilia, es una instalación de gran importancia estratégica en el Mediterráneo, utilizada por la Armada de EE.UU., la OTAN y la Fuerza Aérea Italiana.
Este episodio se enmarca en un contexto de fricciones logísticas entre Estados Unidos y algunos aliados europeos respecto a operaciones relacionadas con el conflicto con Irán. En días recientes, España anunció que no permitirá el uso de su espacio aéreo a aviones militares estadounidenses que participen en dicho conflicto, aunque mantendrá los usos previstos en el convenio bilateral. Por su parte, el expresidente Donald Trump criticó públicamente a Francia por negar el sobrevuelo a aviones con destino a Israel.
Las declaraciones de altos funcionarios estadounidenses han reflejado descontento con la postura de algunos socios de la OTAN. Mientras, la Unión Europea ha instado a Irán a garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz.
