Tras el reconocimiento obtenido por su trabajo para Francis Mallmann, la reconocida interiorista Leticia Rocco vuelve a marcar tendencia en Experiencia Living. Su nueva propuesta, denominada «Vértice», desafía los conceptos tradicionales de vivienda para sumergirse en un universo donde la creatividad y la profesión se entrelazan. El espacio fue pensado específicamente para un joven arquitecto, transformándose en un auténtico «laboratorio doméstico».
Un espacio donde confluyen los opuestos
El proyecto se caracteriza por una búsqueda constante del equilibrio entre elementos aparentemente antagónicos. Superficies de alta tecnología y acabados pulidos conviven con texturas cálidas y detalles artesanales. Gestos de un futuro imaginado se combinan con piezas de diseño clásico, creando una atmósfera única que refleja la mente de su habitante.
Soluciones innovadoras y colaboración familiar
Para materializar esta visión, Rocco trabajó en conjunto con su prima, la arquitecta Julieta Rocco. Juntas abordaron desafíos como el diseño de la cocina, que culminó en una isla con un arco de acero fabricado por Artefacto BA. Este elemento, de líneas futuristas, se realza con una pared pintada en un plateado intenso, creando un punto focal de alto impacto visual.
Las curvas como protagonistas
Las formas orgánicas, una tendencia consolidada, dominan el espacio. «Las incorporamos tanto en la estructura como en el mobiliario», explicó la interiorista. Mediante un uso creativo del Durlock, se lograron cielorrasos curvos, paredes con movimiento y muebles de diseño fluido que rompen con la rigidez geométrica.
Ambientes con identidad propia
Cada sector del departamento fue concebido con una función y una atmósfera específica. El toilette, por ejemplo, fue transformado en un espacio escenográfico y elegante para las visitas. La artista Catalina Ruiz intervino el lugar con un mural que evoca el movimiento del agua, utilizando acrílicos, óleos y pasteles sobre un fondo oscuro para generar profundidad y una sensación etérea.
La zona social se articula alrededor de una mesa versátil de los años 60, diseñada por Ricardo Blanco con una tapa de Neolith blanco. Este mueble funciona como centro para comer, trabajar o relajarse. El balcón, con vista a la laguna de Remeros Beach, actúa como una extensión natural del interior, promoviendo el disfrute y el encuentro.
El dormitorio: un refugio de serenidad
El cuarto principal fue proyectado como un santuario para el descanso. «Elegimos tonos pasteles para generar serenidad y textiles lavables para adaptarnos al estilo de vida práctico del arquitecto», detalló Rocco. Con una estética que emula la calma de un hotel de verano, el ambiente busca que su ocupante se sienta en un estado permanente de vacaciones. Piezas clave como el respaldo curvo en bouclé y la ropa de cama son diseños exclusivos del Estudio Leti Rocco.
«Vértice» se consolida así como un testimonio material de cómo el espacio habitable puede trascender su función básica para convertirse en un reflejo de la identidad y el quehacer profesional de quien lo habita.
