Dos mujeres, de 34 y 28 años, fueron imputadas por el delito de hurto simple tras ser acusadas de engañar y sustraer dinero a un jubilado en la localidad salteña de Rosario de Lerma. Los hechos, ocurridos el pasado 26 de marzo, fueron descubiertos por la hija de la víctima, quien logró recuperar una fracción del dinero sustraído.
El engaño y la sustracción
Según informó el Ministerio Público Fiscal de Salta, las imputadas habrían accedido al domicilio del hombre de 78 años en el barrio San Jorge, bajo el pretexto de ofrecerle un cuchillo en venta. Una vez dentro de la vivienda, aprovecharon un descuido para sustraer aproximadamente 300.000 pesos de un cajón. El monto correspondía a ahorros personales y haberes jubilatorios de la víctima.
La intervención clave de la hija
La secuencia fue presenciada por la hija del hombre, quien llegó al lugar y encontró a las dos mujeres en el interior de la casa. Al ser interrogadas, las sospechosas afirmaron haber recibido dinero por la supuesta venta del utensilio y abandonaron el domicilio. Minutos después, al percatarse de la desaparición del dinero, la mujer salió en su búsqueda.
La hija logró localizarlas a pocas cuadras de distancia. Bajo presión, una de las acusadas devolvió alrededor de 20.000 pesos, argumentando que su acompañante tenía el resto del dinero sustraído. La situación derivó en la intervención de las fuerzas policiales.
Procedimiento judicial y pedido de prisión
Ambas mujeres fueron demoradas y trasladadas a una dependencia policial, donde se les secuestró dinero en su poder y el cuchillo vinculado al hecho. Posteriormente, quedaron a disposición de la Fiscalía. El fiscal penal de Rosario de Lerma, Daniel Escalante, solicitó que se mantenga la detención de las imputadas.
Entre los fundamentos de la solicitud, la fiscalía destacó que no se recuperó la totalidad del dinero, que una de las investigadas posee antecedentes penales y que no se pudo acreditar un domicilio fijo, circunstancias que, según el comunicado oficial, «podrían entorpecer la investigación». El caso continúa su curso en el ámbito de la justicia penal salteña.
