La trayectoria de Valentino Lanús experimentó un viraje que pocos en el medio del espectáculo podrían anticipar. El actor, cuya imagen quedó asociada a galanes de telenovelas exitosas como «El juego de la vida» y «Amar sin límites», decidió alejarse de las cámaras para priorizar su salud y un profundo proceso de transformación personal.
Un punto de inflexión: salud y nuevas prioridades
En declaraciones a la revista Quién durante una aparición en la Ciudad de México, Lanús reveló que un cáncer intestinal, que según su relato logró detectar por sí mismo, marcó un antes y un después. Este diagnóstico, situado entre el intestino delgado y el grueso, lo llevó a replantearse por completo su existencia. Frente a esta situación, el actor optó por un proceso de sanación alternativo, basado en prácticas de yoga, ayuno y una conexión más profunda con su cuerpo, que extendió durante aproximadamente cuatro años.
De Austin a la selva: una búsqueda interior
Su retiro de la pantalla lo llevó primero a establecerse en Austin, Texas, junto a su familia, desde 2016. Allí, según contó en diversas entrevistas, vivió un período de «reinvención y magia». Sin embargo, la búsqueda dio un salto cualitativo cuando en 2017 se trasladó a una zona selvática de la Riviera Maya. En ese entorno, afirma haber tenido una experiencia espiritual definitoria durante la meditación, que describió como un «encontrarse con Dios». Esta vivencia, según sus palabras, lo impulsó a escribir de manera compulsiva y a tomar distancia consciente de la fama, en un proceso que denomina «destraumatización».
Una nueva vida y un proyecto holístico
Actualmente, Lanús no extraña su antigua profesión. Su vida, según explicó al programa De Primera Mano, está centrada en su rol como padre y en su bienestar personal. Mantiene una rigurosa rutina que incluye siete horas diarias de entrenamiento en artes marciales. Además, canaliza sus aprendizajes a través de «Mei Sei Mei», un espacio donde organiza retiros dedicados al trabajo integral del cuerpo, la mente y el espíritu.
Estos encuentros incorporan, según describe el sitio oficial del proyecto, disciplinas como la medicina tradicional china, el yoga, e instancias de «integración de luz cósmica y puesta a tierra». Su última incursión televisiva fue en 2024 con la telenovela «Tu vida es mi vida», un regreso breve que califica como circunstancial. Hoy, desde sus redes sociales, comparte contenidos sobre espiritualidad y bienestar, consolidando su nueva identidad lejos de los sets de grabación.
