A la vera de la Ruta Provincial N°1, en el cruce que conduce a Quemú Quemú, una silueta monumental desafía la planicie infinita de La Pampa. Se trata de una obra de 40 metros de altura, construida en hormigón armado, que rinde homenaje al expresidente estadounidense John F. Kennedy. Su escala es tal que domina el horizonte desde kilómetros a la redonda, generando una postal insólita en medio del campo argentino.
Un legado nacido de la conmoción
La génesis del monumento se encuentra en el impacto global que causó el asesinato de Kennedy, el 22 de noviembre de 1963. La idea fue impulsada por Fernando Demaría Madero, un profesor formado en la Universidad de Harvard, alma máter del mandatario. Convencido de perpetuar sus valores, Demaría vendió 2200 hectáreas de un campo familiar para financiar el proyecto, al que luego se sumaron aportes de vecinos, municipios y la empresa Loma Negra.
Arte y simbolismo en la llanura
El diseño fue encargado al artista uruguayo Lincoln Presno, con la intermediación de Carlos Páez Vilaró. Cada línea de la estructura fue concebida con una carga simbólica, representando aspectos de la vida y el legado de Kennedy. Finalmente, el 29 de mayo de 1967, la obra fue inaugurada. En su parte superior luce la inscripción «Ave María», aludiendo a la fe católica del presidente, mientras que en un pilar se grabaron sus palabras: «Que la justicia de nuestra causa mantenga siempre nuestra fuerza».
Inauguración bajo tensión política
El acto de inauguración no estuvo exento de polémica, desarrollándose bajo el régimen militar de Juan Carlos Onganía. El clima se tensó cuando el crítico Rafael Squirru, director de Asuntos Culturales de la OEA, tomó la palabra y habló de la «liberación de los pueblos americanos». Sus declaraciones provocaron la inmediata reacción del intendente de facto de Quemú Quemú, Justo Kaminsky, quien ordenó su detención. Squirru logró escapar y fue declarado «persona no grata», un episodio que quedó grabado en la memoria local.
Reconocimiento y vigencia
Con el paso de los años, el monumento consolidó su lugar. En 2019 fue declarado Monumento Histórico Nacional mediante el decreto Nº 769/2019, garantizando su preservación. Aunque Kennedy nunca visitó Argentina, su figura quedó irrevocablemente ligada a este rincón pampeano. Hoy, el sitio es un punto de interés cultural para viajeros y un espacio de reunión para la comunidad, que lo utiliza para maratones, actos institucionales y festividades, manteniendo viva su peculiar historia.
