jueves, 22 enero, 2026

Una proeza inédita y polémica para el montañismo mundial: tres rusos saltaron en paracaídas desde la cima del cerro Fitz Roy

Tres escaladores rusos protagonizaron una actividad de los llamados “deportes extremos” en el cerro Fitz Roy sin precedentes, que incluyó el ascenso por una vía de alta dificultad y un descenso que combinaba salto con wingsuit (traje de alas) y paracaídas. Se trata de una práctica muy riesgosa que hasta el momento no había sido documentada.

A través de sus redes sociales, los rusos difundieron todo lo realizado, aunque medios locales informaron que una de esas actividades -llamada salto BASE- no está autorizada en esa zona del Parque Nacional Los Glaciares, en la provincia de Santa Cruz. Hasta ahora no hubo una respuesta oficial sobre dicho salto.

Los escaladores rusos integran el colectivo Dirty Climbers y son Boris Egorov, Vladimir Murzaev y Konstantin Jäämurd. Escalaron por la exigente ruta Royal Flush, que tiene 1.250 metros verticales en la cara este del Fitz Roy.

Documentaron ese ascenso, al igual que el resto de su actividad, en las redes sociales. Dicha ruta ya fue abierta hace tres décadas por escaladores alemanes. Egorov y Murzaev son guías de la agencia Club 7, y Jaarmud, aspirante a guía.

El salto BASE consiste en lanzarse desde objeto fijos y desplegar un paracaídas para aterrizar. Su práctica se realiza desde puntos elevados como edificios, antenas o puentes, a menor altura que el paracaidismo tradicional, lo que reduce drásticamente el tiempo de la caída pero aumenta el riesgo.

BASE es una sigla que viene de Building (Edificio), Antenna (Antena), Span (Puente/Viaducto) y Earth (Tierra/Acantilado). El Parque Nacional Los Glaciares cuenta con un reglamento estipula que cualquier actividad que no esté permitida específicamente se considera prohibida. Sin embargo, las noticias sobre vuelos en la zona se remontan a los años ochenta.

El salto que hicieron los rusos fue descripto por ellos mismos como “una configuración perfecta». Y agregaron: «Mucha suerte, fruto de toda una vida de experiencia”.

Los escaladores esperaron durante un mes en El Chaltén para que se dieran las condiciones de clima perfectas para el salto, que concretaron a principios de este mes. Tienen experiencia en la actividad ya que habían realizado saltos desde el Cerro Torre y las cumbres Mojón Rojo y las agujas Guillomet y Saint-Exupéry en el mismo cordón montañoso.

Egorov publicó en el sitio especializado Planet Mountain que, durante la escalada, contaron con apoyo de otros profesionales como los estadounidenses Will Fazio y Zach Dreher, además de, Ilya Kull, del equipo de soporte.

“Dadas las condiciones favorables, decidimos intentar escalar el Fitz Roy y elegimos la ruta Royal Flush en la cara este, ya que ofrecía la línea más directa a nuestro punto de salida previsto. Esta posible salida nos la había indicado Rolando Garibotti en una foto, a quien le estamos muy agradecidos”, agregaron en referencia al conocido escalador y guía de montaña argentino.

Egorov sintetizó las sensaciones que les produjo el salto BASE: “Una pared enorme, un ascenso de varios días y una salida completamente nueva e impresionante. Una configuración perfecta. Mucha suerte, fruto de toda una vida de experiencia”.

El 7 de enero de 2026, el emblemático cerro Fitz Roy se convirtió en el escenario de un suceso inédito y polémico para el alpinismo internacional. Tres escaladores rusos alcanzaron la cima tras superar la cara este del macizo y, desde un punto cercano a la cumbre, realizaron un salto BASE hacia el valle.

«Montaña de fama mundial»

También conocido como monte Chaltén, el cerro Fitz Roy es famoso mundialmente por su belleza escénica imponente, sus paredes casi verticales que desafían a escaladores expertos, su ubicación icónica en la Patagonia y por ser un centro para el trekking y el turismo de aventura sostenible.

A pesar de tener una altura promedio (sus 3405 metros no llegan a la mitad de la de los gigantes de los Andes), el monte tiene la reputación de ser de «dificultad extrema»: presenta enormes extensiones de lajas casi verticales, pulidas y resbaladizas sobre las que baten constantemente vientos de enorme fuerza, requiriendo máxima pericia técnica por parte del escalador.

En noviembre pasado, el Fitz Roy fue reconocido como «Montaña Turística de Fama Mundial» en la categoría natural, lo representa no solo un prestigio internacional, sino que también enriquece la oferta global de lugares turísticos de montaña de primer nivel. Ofrece a los turistas de todo el mundo una gama más amplia de destinos excepcionales, destaca las características, los recursos esenciales y el valor de las montañas turísticas, e impulsa su desarrollo intrínseco.

AA

Más Noticias

Noticias
Relacionadas