Un equipo de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) operó en Venezuela desde agosto como parte de una estrategia destinada a recopilar información sobre las actividades diarias del entonces presidente venezolano, Nicolás Maduro. La información fue publicada por The Wall Street Journal, que citó fuentes con conocimiento directo del operativo.
Según el medio estadounidense, una parte central del despliegue consistió en el reclutamiento de un informante dentro del propio gobierno venezolano. Una de las fuentes consultadas señaló que el colaborador pertenecía al círculo más cercano de Maduro. Los datos obtenidos a partir de esa filtración habrían permitido ubicar al mandatario y a su esposa, Cilia Flores, en el lugar donde finalmente se realizó el allanamiento que derivó en su captura.
The Wall Street Journal reprodujo el siguiente pasaje: «La agencia de espionaje cultivó una fuente dentro del gobierno venezolano como parte del esfuerzo para rastrear a Maduro. Una de las personas indicó que la fuente de la agencia estaba dentro del círculo íntimo de Maduro».
De acuerdo con esas versiones, la inteligencia recolectada hizo posible que una unidad de operaciones especiales del Ejército de Estados Unidos, conocida como Delta Force, pudiera localizar la residencia temporal del mandatario venezolano.
Desarrollo del operativo
Los primeros detalles del procedimiento, que incluyó la extracción de Maduro y de su esposa, comenzaron a conocerse luego de la jornada en la que se confirmó su detención. Versiones periodísticas indican que la operación se planificó durante varios meses y que involucró acciones simultáneas en distintos puntos estratégicos de Venezuela.
La periodista Jennifer Jacobs, de la cadena CBS News, informó que la Delta Force fue el grupo militar estadounidense encargado del operativo en Caracas. Según estas fuentes, la coordinación incluyó actividades paralelas en otras zonas del país, con un despliegue que habría afectado los sistemas de defensa vinculados al gobierno venezolano.
Jacobs publicó: «El presidente venezolano, Nicolás Maduro, fue capturado la mañana del sábado por miembros de la Fuerza Delta, la principal unidad de operaciones especiales del ejército de Estados Unidos, según informaron funcionarios estadounidenses a CBS News«. La misma periodista recordó que esta unidad también participó en la operación de 2019 en la que murió Abu Bakr al-Baghdadi, entonces líder del grupo Estado Islámico.
Delta Force forma parte del Comando de Operaciones Especiales de Estados Unidos y se especializa en misiones de alta complejidad, incluyendo operaciones antiterroristas y rescates en territorio extranjero. Aunque sus acciones no suelen ser detalladas públicamente, diversas fuentes coinciden en que sus integrantes reciben entrenamiento específico para actuar en contextos de alto riesgo.
Las informaciones que trascendieron sobre el operativo en Venezuela sostienen que la CIA y otras agencias de inteligencia participaron en la fase previa de recolección y análisis de datos, con el objetivo de establecer los movimientos y condiciones de seguridad en torno a Maduro. El rol del informante dentro del gobierno venezolano habría sido determinante para confirmar ubicaciones y rutinas.
Declaraciones de Donald Trump sobre la captura
El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofreció declaraciones públicas sobre el operativo desde Mar-a-Lago, en Florida. En una conferencia de prensa, sostuvo: «Estamos listos para una segunda ola de ataques en Venezuela si es necesaria».
Trump describió la operación de la siguiente manera: «Fue una operación extraordinaria en Venezuela. Fue la fuerza que se utilizó para traer al dictador Maduro. Este fue un ataque en suelo muy parecido a lo que fue la eliminación de las fuerzas iraníes el año pasado. Maduro fue exitosamente capturado en la mitad de la noche».
Añadió que el procedimiento se produjo bajo condiciones de baja visibilidad: «Estaba oscuro. Las luces de Caracas se apagaron en gran medida debido a cierta experiencia que tenemos». También confirmó que la detención se realizó en simultáneo con la captura de Cilia Flores. «Ambos tendrán que enfrentar a la justicia de Estados Unidos. Fueron acusados en Nueva York por una campaña mortal del narcotráfico», afirmó.
De acuerdo con su relato, la operación tuvo lugar en «una fortaleza militar fortificada en el corazón de Caracas» y se desarrolló «en colaboración con las diferentes fuerzas de Estados Unidos».
Contexto judicial y acusaciones vigentes
Maduro y parte de su entorno enfrentaban acusaciones en tribunales estadounidenses vinculadas a delitos federales relacionados con narcotráfico. La justicia de Estados Unidos había emitido cargos en su contra y ofrecido recompensas por información que condujera a su detención.
Las agencias federales argumentaban que existía evidencia suficiente para sostener que redes vinculadas al narcotráfico operaban con apoyo estatal. A partir de esas causas judiciales, se avanzó en la planificación de estrategias destinadas a facilitar su arresto en territorio extranjero.
La operación generó repercusiones internacionales por las implicancias diplomáticas y geopolíticas de una acción militar en territorio venezolano. Diversos gobiernos y organismos multilaterales siguieron de cerca los acontecimientos posteriores a la captura, a la espera de definiciones sobre el destino judicial de Maduro y de su esposa.
Asimismo, distintos analistas comenzaron a evaluar el impacto que esta operación podría tener sobre la estructura del poder político en Venezuela, así como sobre eventuales negociaciones futuras en materia de acuerdos internacionales.
Participación de agencias de inteligencia
El rol de la CIA en la recolección de información fue descrito como clave por las fuentes citadas en medios estadounidenses. La identificación de un informante dentro del gobierno venezolano representó un punto central de la estrategia. Este tipo de colaboración interna resulta habitual en operaciones de inteligencia destinadas a localizar a dirigentes protegidos por fuertes dispositivos de seguridad.
La CIA coordina su actuación con otras agencias y con el Departamento de Defensa en casos en los que las tareas de inteligencia derivan en operaciones militares. En este caso, la intervención de Delta Force respondió a la necesidad de ejecutar un operativo de captura con rapidez y bajo un marco de confidencialidad.
Tras la detención, tanto Maduro como Cilia Flores quedaron a disposición de autoridades estadounidenses. Se prevé que los procesos judiciales continúen en tribunales federales, donde se evaluarán las acusaciones vigentes. A partir de allí, las instancias legales seguirán los procedimientos habituales previstos por la legislación de ese país.
