El campamento convocado por el Sindicato de Inquilinas ocupa desde el 26 de septiembre la plaza madrileña. Sus participantes afirman que continuarán la protesta hasta obtener una solución habitacional. La Justicia rechazó el desalojo inmediato solicitado por la Comunidad de Madrid.
Madrid — El acampe instalado en la Puerta del Sol por el Sindicato de Inquilinas se mantiene desde la noche del 26 al 27 de septiembre. La protesta, que reclama acceso a la vivienda y cuestiona el aumento de los alquileres, modificó el paisaje de uno de los puntos turísticos más transitados de la capital española.
El campamento comenzó tras el desalojo de una mujer mayor, Maricarmen Abascal. Sus participantes aseguran que continuarán en la plaza hasta obtener respuestas. Una joven que pasa la noche en una carpa declaró: «Nada cambian las elecciones. Seguiremos acá hasta que nos den una solución para tener una vivienda».
La portavoz del Sindicato de Inquilinas, Alicia del Río, sostuvo que el acampe no tiene fecha de finalización y planteó la convocatoria a una huelga general por la vivienda para noviembre.
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid rechazó el lunes el desalojo inmediato del campamento solicitado por la Comunidad de Madrid. La Delegación del Gobierno dispone de plazo para presentar sus alegaciones.
El lunes se conoció el llamado a elecciones generales para el 29 de noviembre. Según los testimonios recogidos en el lugar, los participantes del acampe afirmaron que la convocatoria electoral no modifica su protesta.
En el campamento, instalado alrededor de la estatua del Oso y el Madroño, hay más de 1000 carpas, puestos informativos y pancartas. Entre los mensajes desplegados pueden leerse consignas como «Ni casas sin gente ni gente sin casas», «Sin hogar no hay salud mental» y «Expropiación ya». La estatua del Oso y el Madroño fue vandalizada y los visitantes no pueden tocarla.
Los turistas que llegan desde la Gran Vía y Callao hasta la Puerta del Sol conviven con el acampe. Comercios de la zona, como los vendedores de Apple y El Corte Inglés, comparten el espacio con los manifestantes. Los cafés clásicos elevaron su queja, mientras algunos turistas consumen cerveza y bocadillos a metros de los parlantes.
En Barcelona hubo choques entre manifestantes y policía, lo que volvió a poner el reclamo por la vivienda en el centro del debate y agitó una huelga para el 27 de octubre.
El mercado del alquiler en España registró un aumento de los desalojos y decretos del gobierno de Sánchez fueron revertidos, lo que abrió una puja con el Partido Popular y Vox.
