El Instituto Geofísico del Perú informó que el epicentro se ubicó a 40 kilómetros al suroeste de Chilca, en la provincia de Cañete, a las 3:52 de la mañana. No se reportaron víctimas ni daños materiales.
Un sismo de magnitud 3.5 en la escala de Richter se registró en la ciudad de Lima durante la madrugada de este miércoles. Según el informe preliminar oficial publicado por el Instituto Geofísico del Perú (IGP), el epicentro se ubicó a 40 kilómetros al suroeste de la localidad de Chilca, en la provincia de Cañete, a las 3:52 de la mañana. El movimiento fue percibido de forma leve a moderada por los ciudadanos de la zona sur y de la franja costera de la capital peruana.
El evento telúrico tuvo una profundidad focal de 58 kilómetros. Las autoridades locales no han reportado víctimas ni daños materiales en el territorio limeño. Desde el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) realizaron un llamado a la calma.
Tras el temblor registrado en el transcurso de la noche del último martes, el INDECI y el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) emitieron sus primeros pronunciamientos de evaluación.
El jefe del COEN, José del Castillo Merino, precisó: “Nuestras unidades en Lima Metropolitana y en la provincia de Cañete activaron de inmediato los protocolos de monitoreo e inspección en coordinación con las oficinas locales de Gestión del Riesgo de Desastres”.
Además, aseguró que “tras el barrido de información en los distritos de la capital, se confirmó que hasta el momento no se reportan daños a la vida, la salud ni infraestructuras públicas o privadas afectando a la población”.
Por su parte, la alta dirección del INDECI, a cargo del General de Brigada Luis Enrique Vásquez Guerrero, ratificó que las brigadas continúan en alerta permanente y recordó que el litoral peruano se sitúa en una zona de constante actividad tectónica.
El litoral peruano forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico
El caso del litoral peruano, que se encuentra dentro del denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, el fenómeno principal se debe al proceso de subducción: la placa de Nazca (oceánica) se desplaza e introduce continuamente debajo de la placa Sudamericana (continental) a una velocidad promedio de 6 a 8 centímetros por año.
Esta acumulación y liberación constante de energía explica la alta frecuencia de sismos de diversa magnitud frente a las costas del Perú.
Debido a ello, el monitoreo constante del IGP y las acciones preventivas del INDECI son fundamentales en la gestión del riesgo sísmico.
Por su parte, las autoridades del sector Defensa Civil continúan vigilando permanentemente las áreas costeras de la región Lima para descartar posibles eventualidades colaterales.
