El hombre, nacido en Polonia en 1919, sobrevivió al gueto y al campo de exterminio de Auschwitz. El presidente israelí Isaac Herzog expresó sus condolencias.
Yehuda Widawski, el sobreviviente del Holocausto más longevo de Israel, murió este domingo a los 107 años, según informó la entidad Yad Vashem.
Widawski nació en 1919 en la ciudad polaca de Turek, cerca de Lodz, en el seno de una familia religiosa. Su padre, Abraham, era comerciante, y su madre, Dobrish-Leah, era ama de casa. Durante la Segunda Guerra Mundial sobrevivió al gueto y al campo de exterminio de Auschwitz.
Tras la guerra, finalizada en 1945, regresó a Lodz y se casó con Dobrish, también sobreviviente del Holocausto. Con ella tuvo a Avraham en Polonia. En 1950, la familia emigró a Israel y se estableció en Tel Aviv, donde nació su hija Leah.
Widawski dedicó parte de su vida a preservar la memoria de las comunidades judías destruidas durante la Shoá y a restaurar cementerios judíos en Polonia. En su testimonio brindado a Yad Vashem, recordó el período posterior al Holocausto y su trabajo para recuperar y restaurar tumbas judías en Lodz, donde existía una importante comunidad judía antes de la Segunda Guerra Mundial.
En una entrevista con Ynet hace siete años, Widawski describió lo que consideraba su venganza contra los nazis: «Mi venganza contra los nazis es que perdieron y que ahora tenemos el Estado de Israel. Somos libres y fuertes, y nadie podrá destruirnos jamás».
En 2012, Yad Vashem lo seleccionó para encender una antorcha en la ceremonia oficial del Día de Conmemoración del Holocausto en Israel.
El presidente de Israel, Isaac Herzog, lamentó el fallecimiento y recordó el encuentro que tuvo con Widawski cuando este tenía 104 años. «Me entristeció enterarme del fallecimiento de Yehuda Aharon Widawski, de bendita memoria, sobreviviente de Auschwitz y de los campos nazis, a la edad de 107 años», declaró Herzog. «Cuando tenía 104 años, tuve el privilegio de hospedar a Yehuda en la Residencia Presidencial junto con su maravillosa familia. Me conmovió escuchar la historia de su vida y su decisión de regresar a Polonia años después de emigrar a Israel para buscar la tumba de su abuela», agregó.
Con su muerte desaparece uno de los últimos testigos directos de una generación que sufrió la persecución nazi, la vida en los guetos y la deportación a los campos de exterminio.
