El mercado bursátil estadounidense registró un comienzo de mes marcado por la suba del petróleo y las declaraciones de la Reserva Federal.
El comienzo de septiembre en Wall Street estuvo marcado por la volatilidad, en un contexto de aumento del precio del petróleo y nuevas señales de la Reserva Federal de Estados Unidos. El economista Félix Schmidt explicó a este medio que el movimiento se vinculó principalmente al costo del crudo.
“Bueno, fue un comienzo bastante agitado, más que nada vinculado al precio del petróleo”, afirmó Schmidt. Según detalló, los recientes ataques entre Estados Unidos e Irán impulsaron el valor del petróleo y afectaron el comportamiento general de las bolsas estadounidenses.
En paralelo, las declaraciones del nuevo presidente de la Reserva Federal, Kevin Walsh, generaron expectativas sobre una posible suba de tasas. “Entonces aumentó la posibilidad de que vuelva a subir la tasa de interés en la próxima reunión, que va a ser a fines de septiembre”, sostuvo el economista.
El impacto fue particularmente notable en las compañías tecnológicas. “Entonces esto generó un escenario de pánico y en sectores como las tecnológicas, especialmente los semiconductores, hizo que directamente, que son como financiamiento intensivo, impactara de lleno en el precio de la acción”, explicó Schmidt.
El mercado petrolero volvió a ser protagonista después de que el precio del Brent recuperara terreno, tras la calma alcanzada durante el conflicto entre Estados Unidos e Irán. “Efectivamente, el manejo político que venía trayendo la administración Trump de este conflicto bélico con su alto al fuego, logró que el precio bajara y se estabilizara con los niveles previos que veníamos al conflicto”, señaló.
Para Schmidt, la reaparición de los ataques modificó las expectativas del mercado. “Esta reaparición de los ataques, básicamente diciendo que el alto al fuego ya no estaba funcionando, implicó en que estas tensiones se están siguiendo día a día”, afirmó. Y agregó: “Está implicando esta nueva suba y que es un salto que los mercados no se lo estaban esperando”.
No obstante, el economista consideró que, pese a la presión del petróleo, la economía estadounidense mantiene cierta fortaleza. “Pero también damos en cuenta que los resultados que viene teniendo Trump en Estados Unidos, a pesar de estas cuestiones en las que el precio del petróleo viene aumentando, no viene impactando tanto en la inflación y el mercado de trabajo y los salarios en Estados Unidos están bastante resilientes”, concluyó.
