El pequeño pueblo de Kvaerndrup, en la isla de Fionia, Dinamarca, fue el escenario de una boda que reunió a la aristocracia danesa con los reyes Federico X y Mary. El novio, Gregers Carl Preben Ahlefeldt-Laurvig-Bille, es ahijado del rey Federico.
El sábado, en el pequeño pueblo de Kvaerndrup, en la isla de Fionia, Dinamarca, se celebró la boda de Gregers Carl Preben Ahlefeldt-Laurvig-Bille y Cecilie Juhl. La ceremonia tuvo lugar a las dos de la tarde en la iglesia de Kvaerndrup y fue oficiada por el obispo Mads Davidsen. Asistieron más de doscientas personas, entre ellas los reyes Federico X (58) y Mary (54). El novio, primogénito del conde Michael Ahlefeldt-Laurvig-Bille, es ahijado del rey Federico.
El novio llegó primero, acompañado por su padrino, su primo Georg Vind. Minutos después apareció Cecilie con un vestido de novia inspirado en el que lució Kate Middleton el día de su boda con el príncipe William. Completaba el atuendo la tiara floral de diamantes de la familia Egeskov, sobre un peinado semirrecogido.
Tras la ceremonia, los recién casados y sus invitados se trasladaron al castillo de Egeskov, situado a tres kilómetros de la iglesia, donde se realizó la fiesta. El castillo, propiedad de la familia Ahlefeldt, permaneció cerrado desde el viernes 21 hasta el domingo 23 para preservar la intimidad de la celebración. En 2019, el mismo castillo fue escenario del casamiento de la princesa Alexandra de Sayn-Wittgenstein-Berleburg con el conde Michael.
En el castillo, los reyes Federico y Mary fueron los primeros en felicitar a los novios, seguidos de Nicolás de Monpezat, sobrino del monarca y amigo del novio, y de Benedikte Thoustrup, su novia. La pareja asistió junta a una boda de la nobleza por primera vez. Los reyes y otros invitados destacados se hospedaron en el castillo hasta el domingo, cuando se ofreció un brunch nupcial.
