El gobierno español declaró por primera vez el estado de emergencia para la seguridad nacional en Ceuta y busca acelerar la devolución de migrantes, mientras analiza un contacto directo entre el rey Felipe VI y Mohamed VI de Marruecos.
MADRID.- La llegada de más de 70.000 migrantes a Ceuta a fines de julio derivó en una crisis fronteriza entre España y Marruecos. El gobierno español declaró por primera vez el estado de emergencia para la seguridad nacional en el enclave y creó una “autoridad funcional” bajo la conducción del ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, con participación de Ceuta, el CNI y distintos ministerios.
El Ejecutivo sondeó al rey Felipe VI sobre la conveniencia de establecer un contacto directo con su par marroquí, Mohamed VI. La llamada no se produjo hasta el momento. La Casa Real no descartó que tenga lugar cuando se considere “útil y razonable”. La expectativa es que una intervención de ambos monarcas contribuya a reducir la tensión con Rabat.
Marruecos mantiene reivindicaciones sobre Ceuta y Melilla y busca reforzar su proyección regional desde el Sáhara Occidental hasta el Sahel. La relación entre Felipe VI y Mohamed VI, que se conocen desde la infancia, es menos directa que la que mantuvieron Juan Carlos I y Hassan II.
El objetivo inmediato del gobierno es acelerar la devolución de quienes no tengan derecho a permanecer en territorio español. Más de 70.000 migrantes entraron a Ceuta el 30 y 31 de julio, en su mayoría a nado o a pie. Muchos regresaron a Marruecos, pero entre 3500 y 7000 personas continúan en el enclave, incluidos menores no acompañados.
Madrid sostiene que cada caso debe ser identificado para determinar si corresponde conceder asilo o iniciar una repatriación. El gobierno dispuso centros de acogida para 1800 migrantes y anunció nuevas plazas de atención humanitaria. Torres afirmó que las devoluciones deben respetar el ordenamiento jurídico y los derechos humanos.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, declaró ante el Congreso que “Ceuta y Melilla son España y son intocables” y que la soberanía, la integridad territorial y la seguridad de sus ciudadanos son responsabilidad del Estado. Robles atribuyó parte de la escalada a un supuesto “efecto llamada” tras una sentencia del Tribunal Supremo del 8 de julio, con mensajes en Facebook y TikTok que señalaban que disminuiría la presencia policial marroquí en la frontera y que sería posible entrar a nado a España sin ser rechazado.
La oposición cuestionó al gobierno de Pedro Sánchez. El Partido Popular acusó al Ejecutivo de una “omisión irresponsable” y afirmó que existían advertencias previas del CNI y del presidente de Ceuta. Vox habló de “traición”, afirmó que hay indicios de una posible implicación de Marruecos y anunció que pedirá activar el artículo 102 de la Constitución.
Felipe VI habló con Pedro Sánchez y con el presidente de Ceuta. Contempla un contacto con el monarca marroquí y una eventual visita al enclave. La última visita de un rey español a Ceuta fue la de Juan Carlos I en 2007, que provocó una protesta de Marruecos.
