En el programa +Perfil, la economista Eugenia Muzio y los analistas Ignacio Bongiovanni y Vacarezza analizaron el impacto del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) en la economía local, el empleo y el consumo.
La política económica del Gobierno genera una fuerte heterogeneidad entre sectores. Eugenia Muzio explicó que el RIGI beneficia especialmente a energía, minería, aeroindustria e infraestructura, con la expectativa oficial de que esas actividades impulsen al resto de la economía. El análisis fue realizado en +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil.
“El gobierno pone sus cañones y apuntan para algún lado, no es que es un Estado ausente”, señaló Muzio. Según la economista, el problema aparece cuando las inversiones vinculadas al régimen recurren mayoritariamente a proveedores extranjeros. En ese sentido, citó datos de Adimra y afirmó: “De todas esas importaciones el 87% son metalúrgicas”.
A su entender, esto limita el efecto de derrame sobre las pymes nacionales: “En vez de derramar sobre un sector que es fácilmente reconvertible …están eligiendo importar”. La especialista también señaló que la falta de demanda profundiza el problema: “Vos como empresa te ajustás a tus costos, pero no tenés demanda para poder dar tus productos habiendo mejorado tus costos”, explicó.
Ignacio Bongiovanni coincidió en que la transición económica está generando presión sobre los ingresos. “El salario real está en parte golpeado porque te tenés que poner a pensar que ahora estás gastando más en tarifas”, sostuvo.
Para Bongiovanni, una de las claves está en reducir la carga tributaria y generar incentivos para recuperar la actividad. Entre sus propuestas mencionó mecanismos para estimular el crédito hipotecario y la construcción.
Vacarezza puso el foco en la destrucción del empleo formal y la caída del mercado interno. “Se perdieron 487.000 puestos de trabajo formales entre diciembre de 2023 y mayo”, afirmó, al citar estadísticas de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo.
El analista cuestionó además la idea de responsabilizar exclusivamente a los empresarios por el cierre de compañías. “Lo que se está hundiendo es el consumo en la Argentina, lo que se está hundiendo es la demanda”, sostuvo. Y fue contundente: “Yo no puedo pensar en un capitalismo sin demanda”.
En esa línea, reclamó recuperar el consumo interno: “Si reactivamos el mercado interno y reactivamos la demanda, no veo qué tiene eso de malo en un modelo capitalista”.
Bongiovanni, en cambio, cuestionó a los empresarios que buscan protección y privilegios: “Yo soy liberal … defiendo a los empresarios que compiten, no a los que van y golpean la puerta para tener un privilegio”.
