En el marco del Día Mundial del SUH, la enfermedad se mantiene como una de las principales causas de insuficiencia renal aguda en la infancia en Argentina.
El Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) es una enfermedad caracterizada por daño agudo de los riñones, asociado a alteraciones en las células de la sangre: trombocitopenia (reducción de plaquetas) y anemia (por ruptura anormal de glóbulos rojos).
Según un informe del Ministerio de Salud al que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas, pueden asociarse vómitos, irritabilidad y, en algunos casos, convulsiones. El cuadro puede requerir hospitalización y puede ocasionar la muerte. Este cuadro es precedido por síntomas digestivos que se presentan durante la semana previa (diarrea o diarrea con sangre).
La causa más común del SUH es la infección con ciertas cepas de la bacteria Escherichia coli, principalmente en niños menores de 5 años. Algunas cepas producen una toxina llamada toxina de Shiga, que puede causar diarrea sanguinolenta que usualmente se cura sola, pero que puede complicarse y desarrollar insuficiencia renal aguda en niños y trastornos de coagulación en adultos.
El período de incubación es de 3 a 9 días. La bacteria STEC se transmite a través de alimentos, agua, de persona a persona por contacto con las manos, por contacto directo con animales y su materia fecal, y a través de aguas recreacionales.
El tiempo entre la ingesta de la bacteria y los primeros síntomas puede variar entre 2 y 10 días, aunque generalmente es de tres o cuatro días. Si un niño contrae la enfermedad, los profesionales de la salud preguntarán a los padres o cuidadores sobre los alimentos consumidos y las actividades realizadas durante esos días, para identificar la causa y prevenir nuevos casos.
Si existen restos de alimentos consumidos en ese período que se sospeche fueron la fuente de infección, deben guardarse y remitirse a las autoridades sanitarias para su estudio.
Síntomas del SUH
El SUH se presenta a continuación de un cuadro de diarrea (generalmente con sangre) y puede acompañarse de fiebre, vómitos y dolor abdominal. Si el niño tiene disminución de la cantidad de orina y decaimiento, debe consultarse inmediatamente al centro de salud u hospital.
No se recomienda usar antibióticos sin indicación médica porque puede producir complicaciones y favorecer la aparición del SUH. Tampoco deben utilizarse bismuto, carbón, aspirinas o similares, antiespasmódicos, loperamida, ni probióticos en cuadros de diarrea aguda por el mismo motivo.
Todos los tipos de SUH dañan los vasos sanguíneos, según informó Mayo Clinic. Este daño ocasiona anemia y causa la formación de coágulos de sangre en los vasos sanguíneos, que pueden dañar los riñones. Algunos síntomas de estos cambios son:
- Pérdida de color de la piel.
- Cansancio extremo.
- Moretones que se forman con facilidad.
- Sangrado inusual, como por la nariz y la boca.
- Disminución de la micción o sangre en la orina.
- Edema (hinchazón en piernas, pies o tobillos; con menor frecuencia en cara, manos, pies o todo el cuerpo).
- Confusión, convulsiones o accidente cerebrovascular.
- Hipertensión arterial.
Alimentos que pueden estar contaminados
La bacteria puede encontrarse en la superficie de la carne cruda y sus jugos, y en la carne picada y alimentos preparados con ella como hamburguesas, albóndigas, arrollados de carne, salame y chorizos.
En frutas y verduras: lechuga, repollo, espinacas, coles, brotes de soja y alfalfa y otros vegetales que se consumen crudos. Frutas sin lavar, en especial las rastreras.
Leche sin pasteurizar y productos lácteos elaborados a partir de ella, en especial quesos blandos poco estacionados.
Alimentos cocidos y listos para consumir pueden contaminarse a través de las manos de quien los prepara o consume, de utensilios o de alimentos crudos contaminados (contaminación cruzada).
El agua utilizada para beber y cocinar puede estar contaminada con STEC cuando no proviene de una red y no recibe tratamiento adecuado o las conexiones no son seguras.
