El nutricionista Diego Sívori explicó en LN+ que las bebidas alcohólicas con coloración, como los aperitivos, son las que generan mayor resaca. También abordó el contenido calórico de los tragos, la importancia de las frutas de verano y las legumbres frías.
El nutricionista Diego Sívori, director de la licenciatura en Nutrición de la UADE, visitó los estudios de LN+ y se refirió a las bebidas alcohólicas que provocan mayor resaca, al contenido calórico de los tragos y a las recomendaciones alimentarias para el verano.
Sívori afirmó que “las bebidas alcohólicas que más resacan provocan son aquellas que tienen algún tipo de coloración” y mencionó como ejemplo los aperitivos. En cuanto a la relación entre alcohol y grasas, sostuvo que el ingreso calórico es “una autopista” y que el exceso de alcohol deriva en reservas grasas en el abdomen.
El especialista comparó el aporte calórico de la cerveza y el vino: “Un vaso de cerveza o una copa de vino tienen un nivel de calorías muy cercana. La única diferencia está en que la cerveza te hincha más”.
Respecto a las frutas de estación, Sívori señaló que el melón y la sandía “aportan un gran nivel de agua” y destacó que una rodaja de sandía contiene menos azúcar que un caramelo. También recomendó congelar uvas como “un snack saludable”.
En relación con las calorías, el nutricionista explicó que “comer caliente no significa comer calórico” y que “comer frío no significa comer bajo en calorías”. Sobre el helado, indicó que “el cuerpo no puede aprovechar las calorías completas” y que “el 70% se va a traducir en calor corporal, y el 30% restante, en energía”, por lo que “decir que tomar helado refresca, es un mito”.
Sívori enumeró “los tres grandes mitos del verano”: el helado, la cerveza y las papas fritas, y afirmó que estos alimentos “provocan calor”. Sobre las papas fritas, dijo que son “el alimento más adictivo del mundo” porque combinan carbohidratos, grasas y crocancia, y activan “los centros hedónicos” del cerebro.
En cuanto a la digestión, Sívori sostuvo que “no hay nada más fácil de digerir que un plato de arroz” y recomendó consumir arroz blanco en lugar de integral. Hizo extensiva la recomendación a la pasta, señalando que “el gran problema son sus amigos: el queso, las salsas y los embutidos”.
Finalmente, aconsejó “comer legumbres frías” para refrescarse sin descuidar la masa muscular.
